Enfermedades del sistema musculo esqueletico Parte 1 de 2

Enfermedades del sistema musculo esqueletico Parte 1 de 2

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Peter G.G. Jackson1; Peter D Cockcroft2

  1. BVM&S MA DVM&S FRCVS. Facultad de St Edmund. Universidad de Cambridge, Reino Unido.
  2. MA MSc VetMB DCHP DipECBHM DVM&S MRCVS. Hospital Escuela Veterinario Queen’s. Universidad de Cambridge, Reino Unido

 

Introducción

Los problemas musculoesqueléticos son muy comunes en cerdos de todas las edades y representan una de las principales causas de sacrificio, sobre todo en los animales reproductores. También pueden comprometer gravemente el bienestar de los cerdos afectados. En la mayoría de los casos, el signo clínico
de presentación es la claudicación, cuya causa sólo se puede determinar mediante un examen detallado.

Etiología de la enfermedad musculoesquelética

Todos los componentes del sistema musculoesquelético pueden verse implicados en alguna enfermedad y deben considerarse cuando se intenta encontrar la causa del problema. El diagnóstico preciso es fundamental para determinar la causa, el pronóstico, el tratamiento y la prevención de estas condiciones en los cerdos. Casi el 60% de los cerdos con problemas musculoesqueléticos examinados por la Agencia de Laboratorios Veterinarios (VLA) entre 1996 y 2003 tenía artritis. Asimismo, casi el 50% de estos casos eran de artritis no específica, para la cual no se pudo determinar una causa.

Epidemiología de las enfermedades del sistema musculoesquelético

El ambiente en el que viven los cerdos, y el hecho de que por lo general se los tiene juntos en grandes cantidades, son factores predisponentes para las patologías musculoesqueléticas. El mal manejo, las instalaciones en mal estado y los lugares inadecuados para la manipulación también son factores que influyen en las unidades de interior. La calidad de las instalaciones al aire libre también puede conducir a problemas ortopédicos. La calidad de las praderas puede ser mala y además empeorar por la actividad de cavar de los cerdos. Puede haber restos de ladrillos y concreto no advertidos, que pueden causar graves daños a los cerdos, en especial si están asustados. Los globos aerostáticos provocan pánico en los cerdos al aire libre, situación que puede llevar a lesiones ortopédicas. Algunos problemas se atribuyen al rápido crecimiento de los cerdos modernos y las exigencias que esto implica para el sistema musculoesquelético, tanto en las instalaciones de interior como de exterior. Los problemas musculoesqueléticos pueden afectar a un solo animal, pero las condiciones infecciosas pueden involucrar a muchos animales.

Signos clínicos de las enfermedades del sistema musculoesquelético

El signo clínico más común causado por este tipo de condiciones es la claudicación. Si no se la trata, progresa con rapidez a atrofia por desuso del tejido muscular y compromete la calidad de la res. A menos que haya un pronto diagnóstico y consecuente tratamiento, habrá daño permanente, el bienestar se verá comprometido y el animal será invendible. El examen clínico del cerdo con claudicación puede ser difícil y quizás requiera evaluaciones adicionales (seguramente costosas) mediante rayos X y análisis patológicos.

Examen clínico del sistema musculoesquelético

En la mayoría de las demás especies domésticas, la primera etapa del examen por claudicación es ver al paciente cuando se mueve, de forma controlada. Se puede observar el movimiento en varias superficies, y la claudicación será más notoria en aquellas más duras. Se observan giros, marcha sobre obstáculos y distintas velocidades. Se identifica el miembro (o miembros) afectado y el grado en que él puede cargar peso o no. Entonces se lo examina en detalle. Esto incluye una comparación con el miembro contralateral y una revisación de sus distintas partes para detectar anormalidades. Se buscan signos de lesiones, calor, dolor y tumefacción. Se evalúan los movimientos de cada articulación, y se verifica si hay distensión de la cápsula o reducción del movimiento. El pie se examina con cuidado, ya que, como en la mayoría de los grandes animales, éste es el sitio donde se ubica la causa de la claudicación.

La naturaleza y el comportamiento del cerdo dificultan el método de examen recién descrito. No es fácil hacer que se muevan de manera controlada, y la mayoría de ellos no se quedan quietos mientras se examinan sus miembros en detalle. A menudo los cerdos con claudicación están en decúbito por el dolor, aunque intentan pararse si se los molesta. Si se encuentra en decúbito, en general se lo puede examinar en forma detallada sin molestarlo. Las caricias en el abdomen ventral suelen alentarlo a mantener la posición para facilitar el examen. Una vez terminada esta evaluación, se puede estimular al cerdo a pararse para poder observar el movimiento (véanse las figs. 13 y 14).

Diagnóstico de las enfermedades del sistema musculoesquelético

El diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades musculoesqueléticas en los cerdos requieren un examen clínico cuidadoso, detallado y paciente. Una gran cantidad de agentes infecciosos se ha asociado con artritis en estos animales. Se pueden requerir muestras de líquido articular para citología y cultivo, a fin de identificar el organismo causal en grandes brotes de esta enfermedad. La ecografía puede ser muy útil para evaluar la gravedad de la patología en el músculo dañado. Si se sospecha una fractura, la radiografía puede ayudar, pero es cara y difícil de realizar en la granja. En algunos casos, se necesitarán pruebas adicionales. Si se piensa que puede haber deficiencia de algún oligoelemento o vitamina, se requieren muestras del animal y de su alimento.

Tratamiento de las enfermedades del sistema musculoesquelético

El tratamiento dependerá de la causa del problema y de las probabilidades de éxito. En condiciones infecciosas, la antibioticoterapia es muy efectiva. El tratamiento se debe iniciar lo antes posible, previo que se establezca una patología seria y disminuya el pronóstico de recuperación.

Control de las enfermedades del sistema musculoesquelético

Este tema puede considerarse en dos secciones principales. Dado que muchas de estas enfermedades se asocian con defectos del entorno, se debe tratar de asegurar un ambiente lo más saludable posible. La incidencia de la enfermedad articular neonatal puede reducirse significativamente, si se asegura una buena ingesta de calostro. En la mayoría de los casos, un buen pronóstico de recuperación requiere diagnóstico y tratamiento tempranos. Se debe observar con cuidado a los cerdos de todas las edades para detectar cualquier signo de claudicación lo más temprano posible. Todo animal con claudicación debe ser examinado en detalle para determinar la causa del problema y la posibilidad de que se expanda a otros animales de la piara.


Remisión de muestras a Investigación Veterinaria de Análisis Diagnósticos (VIDA): enfermedades musculoesqueléticas, 1996-2003

Véase la tabla 1.


Condiciones congénitas y hereditarias del sistema musculoesquelético

Se han informado muchas anormalidades congénitas en cerdos. Algunas, como la cola torcida, tienen relativamente poca importancia. Otras, como la artrogriposis, pueden ser incompatibles con la vida. Las anormalidades esporádicas no suelen investigarse. Si hay una cantidad considerable de casos, se debe hacer una investigación completa por posibles causas genéticas o tóxicas.

Patas abiertas

Esta condición (fig. 1) puede comprometer gravemente la supervivencia de los lechones recién nacidos.

Incidencia

La condición de patas abiertas es bastante común. Representaba el 2% de los problemas musculoesqueléticos diagnosticados por el grupo de Investigación Veterinaria de Análisis Diagnósticos (VIDA) en 2002. Se encuentra, en especial, en las razas Landrace, Large White y Welsh, así como en sus híbridos.

Etiología

La etiología se desconoce, pero podría ser multifactorial. Podría ser una anormalidad hereditaria multigénica, pero también es causada o exacerbada por deficiencia de colina o toxicidad por Fusarium.

Patología

Se trata de una hipoplasia miofibrilar.

Epidemiología

Las patas abiertas afectan hasta el 4% de los lechones recién nacidos del Reino Unido. Una camada puede tener morbilidad de hasta el 25%, y la mortalidad de los animales afectados puede llegar al 50%. La muerte suele ser causada por aplastamiento. Los lechones afectados no pueden evadir el peligro ni mamar. Así, pueden sufrir también hipotermia e hipoglucemia. Los machos se ven más afectados que las hembras. Estos animales suelen tener bajo peso al nacer. La condición se ve exacerbada por los pisos resbaladizos en el área de parición.

Signos clínicos

Los lechones afectados se pueden reconocer a las pocas horas de vida. No pueden pararse sobre sus patas traseras, que se encuentran muy abiertas hacia los lados. Las patas delanteras pueden ser normales o también abiertas. Estos animales son capaces de mamar si pueden llegar al pezón.

Tratamiento

Se puede ayudar a los lechones atándoles las patas con una cinta adhesiva en forma de ocho, por encima del corvejón, para mantenerlas más juntas. Esto se hace lo más pronto posible luego del nacimiento, y hasta el 50% de los lechones tratados así podrá caminar de manera bastante normal. La ayuda sólo es necesaria por unos pocos días, hasta que el animal pueda caminar con naturalidad y se puedan retirar las ataduras.

Control

El control es difícil, ya que no se conoce la causa. Se requiere vigilancia para reconocer y tratar a los animales afectados. Si se sospecha una etiología hereditaria, puede ser recomendable cambiar el macho.

Cola torcida

Esta condición (fig. 2) ocurre hasta en el 2% de todos los lechones. Se ve en su mayoría en los Large White y Landrace. En vez de ser recta o enroscada, la cola tiene un ángulo agudo, debido a un gen autosómico dominante de baja penetrancia. La condición, sin embargo, no es muy significativa, ya que el crecimiento de los lechones afectados es normal.

Sindactilia

Ésta es una condición poco común, que a veces recibe el nombre de pie de mula. Los lechones nacen con una sola pezuña en vez de la estructura hendida normal. Se sospecha una herencia dominante.

Polidactilia

La polidactilia es otra anormalidad rara, en la que los lechones nacen con dedos supernumerarios (accesorios). Es causada por un gen autosómico dominante, cuya forma homocigótica es letal. Los lechones afectados, por lo tanto, son heterocigotas.

Lechones sin patas

Este defecto genético poco frecuente es causado por un gen autosómico recesivo. Los cerdos nacen sin patas o ellas están incompletas (fig. 3), y deben ser sacrificados.

Artrogriposis

Los lechones con artrogriposis nacen con las articulaciones de los miembros fusionadas. Esto puede provocar distocia en el parto. La condición es causada por un gen autosómico recesivo. También puede deberse a toxicidad de la madre durante la gestación (por ingestión de cicuta, estramonio o tabaco). Estos lechones deben ser sacrificados.

Cifosis y escoliosis

Estos defectos del esqueleto axial se ven ocasionalmente en algunos cerdos al nacimiento. Se cree que la causa es genética, pero se sabe que en otras especies se puede deber a infecciones virales que afectan al embrión. No hay tratamiento posible. Aunque algunos animales sobreviven y crecen, nunca alcanzan un estado físico con el que se puedan vender, por lo que se aconseja la eutanasia al nacimiento. El síndrome del cerdo jorobado causa marcada cifosis (figs. 4 y 5).

Síndrome del Pietrain que se arrastra

Ésta es una miopatía primaria, que se ve en cerdos de razas Pietrain y Landrace.

Etiología

Es una condición hereditaria autosómica recesiva. En el Reino Unido, sólo se informó en una piara.

Signos clínicos

Los lechones parecen normales al nacimiento, pero comienzan a mostrar temblores a las 2-4 semanas de vida. Para la semana 12, están totalmente en decúbito. Tienen las articulaciones de los carpos flexionadas y tratan de caminar sobre las pinzas de sus patas traseras parcialmente dobladas. No muestran defectos neurológicos, y son capaces de comer y beber.

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial es el temblor congénito.

Tratamiento

No hay tratamiento. Los lechones afectados deben ser sacrificados.

Enanismo

El enanismo es raro. En Dinamarca, se halló que el origen es un gen autosómico recesivo que causa tanto enanismo como condrodisplasia.

Porfiria congénita

La causa exacta de esta condición no se conoce, pero es posible que sea hereditaria. Los lechones nacen con un defecto en el metabolismo de la porfirina (producen cantidades excesivas). Estas proteínas se excretan en las heces y la orina, pero también se depositan en dientes y huesos, donde causan manchas rojas. Los animales afectados pueden crecer con normalidad, pero algunas partes de la res pueden no ser aptas para la venta.

Patas delanteras anchas hereditarias

Etiología

Se trata de una hiperostosis congénita causada por un gen autosómico recesivo. 

Signos clínicos

Los lechones nacen con los miembros anteriores ensanchados, sobre todo debajo de los codos. Tienen edema local y los huesos se ven engrosados, con un periostio irregular y parcialmente desprendido. Se les hace difícil pararse y a menudo son aplastados por la hembra. La piel sobre las partes afectadas de la pata está tensa y decolorada.

Diagnóstico

La necropsia revela que el periostio está separado del hueso subyacente.

Tratamiento

No existe tratamiento. Los lechones deben ser sacrificados.

Cuartos traseros asimétricos

Incidencia

Esta condición es rara, pero se ha informado en el Reino Unido y en Europa.

Etiología

La causa exacta se desconoce, pero se cree que es falta de crecimiento muscular, y no una degeneración.
Es posible que sea genética, y en algunas piaras afecta a familias enteras. Una causa ocasional es iatrogénica, posiblemente por una inyección mal aplicada que resulta en daño nervioso periférico.

Signos clínicos

Se ven afectados tanto machos como hembras. Los lechones parecen normales al nacimiento, pero la asimetría es obvia para el momento del destete. No presentan claudicación.

Tratamiento

No hay ningún tratamiento efectivo. Se recurre a la eutanasia.

Control

El veterinario debe verificar los antecedentes familiares de los animales afectados.

Síndrome de estrés porcino

El síndrome de estrés porcino (fig. 6) es una condición muy importante, que puede comprometer gravemente el bienestar y causar grandes pérdidas económicas.

Incidencia

Varias razas se ven afectadas. En los Landrace, puede haber una incidencia de hasta el 11%. Esta enfermedad representa el 7,7% de los diagnósticos hechos por la VLA de condiciones que afectan el sistema musculoesquelético de los cerdos. También hubo casos en cerdos Pietrain y Duroc.

Etiología

La causa es un gen autosómico recesivo de penetrancia incompleta. Se trata del gen del síndrome de estrés porcino, también conocido como gen de sensibilidad al halotano, involucrado en el canal de liberación de calcio en el retículo sarcoplasmático. El problema fisiológico provoca una hipersensibilidad muscular a distintos factores de estrés. En respuesta a dichos factores, se desencadena una rápida glucólisis anaeróbica y se pierde el control del metabolismo del músculo esquelético.

Epidemiología

Esta enfermedad se clasifica en cuatro síndromes, los cuales se describen en la sección Signos clínicos. La causa genética implica que la patología puede transmitirse de una generación a la siguiente, con la continuidad de serias consecuencias para el bienestar y para la economía. Los animales afectados pueden tener menor rendimiento.

Signos clínicos

A continuación se describen los cuatro síndromes principales.

Síndrome de estrés porcino

Los cerdos afectados muestran una respuesta anormalmente marcada al estrés (viajes, mezclas de grupos, pesajes). Las altas temperaturas ambientales exacerban el problema. Al principio, los cerdos pueden mostrar temblores musculares, inmediatamente seguidos por disnea y respiración con la boca abierta. La temperatura corporal alcanza con rapidez niveles muy altos, y el cerdo se ve muy angustiado. La piel se mancha con zonas de color púrpura. El cerdo colapsa, padece espasmos musculares y muere. La víctima puede ser atacada por sus compañeros, lo cual acelera su muerte.

Hipertermia maligna

Esta condición ocurre como respuesta a la anestesia con halotano y a los tratamientos con succinilcolina. En muy poco tiempo, se observan los signos de anormalidad: se desarrolla rigidez muscular, se eleva la temperatura y se producen grandes cantidades de ácido láctico. Aumenta el ritmo cardíaco y se presenta arritmia. La muerte sobreviene con rapidez.

Carne pálida blanda exudativa

Una vez que se mata al cerdo, inmediatamente se establece un rigor. Se produce ácido láctico y cae el pH muscular. La carne pierde su color y consistencia normales. Luego, la res pierde el rigor y comienza a gotear el fluido de los tejidos. El estrés de los momentos previos a la matanza exacerba los efectos de esta enfermedad. A veces la carne se ve oscura, firme y seca, lo cual puede deberse a estrés prolongado.

Necrosis muscular dorsal

Se ha informado la necrosis de partes del músculo dorsal largo. Hay dolor y tumefacción en las áreas afectadas, que resuelven de manera gradual en unas 2 semanas. El músculo dañado nunca se regenera, y baja el valor de la res. A veces, esta condición causa la muerte. Puede afectar uno o ambos músculos.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en los antecedentes y los signos clínicos. Se pueden usar varias pruebas, algunas de las cuales ayudan a reconocer la condición antes de que sea un problema clínico importante.

  • Prueba de sensibilidad al halotano – Se expone con cuidado el cerdo al halotano y se observa su respuesta. No todos los animales afectados serán identificados.
  • Creatinina cinasa – El cerdo se somete a un examen de esfuerzo cuidadosamente controlado, y 8 horas después se evalúa el nivel de creatinina cinasa en sangre. En los animales con síndrome de estrés porcino, la concentración de esta enzima será mucho más alta que la normal. Esta prueba tampoco es 100% confiable.
  • Reacción en cadena de la polimerasa – Esta prueba detecta en la carne el gen causante de la enfermedad.
  • Grupo sanguíneo – La ausencia del grupo AO y la presencia del Ha ayudan a identificar a los animales en los que el gen puede estar presente y pueden detectar tanto animales afectados como aquellos portadores heterocigotas.
  • Necropsia – Los exámenes posmortem muestran áreas de músculo pálido, bajo pH y mala calidad a largo plazo.

Tratamiento

Se han usado acepromacina y droperidol para tratar de reducir los efectos del halotano en los cerdos susceptibles. En la mayoría de los casos, la rapidez y la gravedad de los síntomas de los distintos síndromes clínicos impiden cualquier tratamiento efectivo, por lo que el resultado suele ser la muerte.

Control

Se requiere una selección cuidadosa del material genético. Se debe sacrificar a los animales afectados y a los portadores. También es importante reducir el estrés: un período de 1-3 horas en el área de manipulación del matadero es ideal. Si este tiempo es demasiado corto, puede obtenerse una carne pálida blanda y exudativa; si es demasiado largo, por el contrario, la carne será oscura, firme y seca.

Osteocondrosis: debilidad de miembros en los cerdos

Incidencia

La osteocondrosis es una condición muy común e importante en cerdos adultos y en crecimiento.
Representó casi el 6% de los problemas musculoesqueléticos detectados en la encuesta de VIDA entre 1996 y 2003. También se la conoce como debilidad de miembros, artrosis y epifisiólisis. Algunas autoridades han sugerido que se trata de una discondroplasia, ya que parece estar asociada con el cartílago y es una enfermedad del desarrollo, que comienza bastante temprano en la vida.

Etiología

La causa es desconocida. Puede haber cierta predisposición genética, pero algunas de las evidencias de ésta y otras posibles causas son conflictivas. Se cree que el defecto se debe a una disfunción en la producción de cartílago. Los defectos de conformación pueden deberse a la enfermedad, así como contribuir a su desarrollo.

Epidemiología

En algunas encuestas, hasta el 80% de los cerdos de todas las razas y ambos sexos se ven afectados. No todos los animales con lesiones patológicas tienen claudicación. La enfermedad también se asocia con anormalidades articulares, sobre todo en los huesos largos, sus placas de crecimiento y sus epífisis, así como en las articulaciones vertebrales.
Se han encontrado varios factores que podrían estar implicados en la etiología de este problema

Cerdos de crecimiento rápido

Se ha considerado que los cerdos de crecimiento rápido son susceptibles a esta condición, pero no hay pruebas de ello. Algunas razas de crecimiento lento, como el jabalí salvaje, tienen lesiones articulares degenerativas. El papel de la hormona del crecimiento no está claro.

Nutrición

La nutrición está muy relacionada con el crecimiento. Los niveles de vitamina A y las proporciones calcio:fósforo son normales. Las dietas ricas en energía no tienen un efecto consistente en la calidad del hueso.

Factores genéticos

Las sospechas de predisposición genética no han sido confirmadas, y esta condición ha demostrado tener una baja heredabilidad. La conformación de los miembros puede ser importante, y los animales con patas muy derechas pueden ser más propensos a desarrollar osteocondrosis.

Suelo

Las superficies de suelos muy irregulares o muy duras pueden tener algún papel en la incidencia de la debilidad de miembros, pero no hay una asociación consistente. Una mala superficie de apoyo puede exacerbar las lesiones causadas por esta enfermedad.

Patología de la osteocondrosis porcina

La patología explica cómo se desarrolla la enfermedad y cómo ocurren los signos clínicos observados. La patología de la osteocondrosis porcina se puede resumir en los siguientes pasos.

  • El cartílago de crecimiento se encuentra en las placas de crecimiento (cartílago fisario), donde contribuye con la longitud del hueso, y en las articulaciones, donde contribuye con el cartílago articular y con el crecimiento epifisario.
  • En la osteocondrosis, algunas áreas del cartílago no crecen de manera ordenada. Áreas focales de los cartílagos fisario, articular y epifisario muestran fallas de crecimiento. En el mismo animal, algunas partes del cartílago crecen más que lo normal, mientras que otras tienen un crecimiento muy reducido.
  • Debido a estos cambios patológicos, se pueden ver anormalidades en distintas partes del hueso y sus articulaciones. Se pueden desarrollar los llamados “ratones articulares”.
  • Los defectos del cartílago fisario pueden llevar a curvatura y deformidad de los huesos.
  • Los defectos de los cartílagos epifisario y articular pueden causar anormalidades estériles de las articulaciones. Algunas áreas del cartílago articular están engrosadas y otras están cubiertas por una capa muy delgada. Puede haber cierta invaginación del cartílago entre las distintas áreas.
  • En los lechones, el cartílago articular aumenta su espesor hasta las 5 semanas de edad, aproximadamente. Después de ese momento, comienza a disminuir.
  • Los signos clínicos de anormalidad pueden no aparecer hasta los 6 meses de edad o más, incluso si la patología ha estado presente desde mucho antes.
  • Las lesiones de la osteocondrosis articular se ven, sobre todo, en los cóndilos mediales de los huesos largos que cargan peso, como el fémur y el húmero. También pueden afectar las articulaciones intervertebrales y provocar presión discal o espondilitis.
  • Los problemas prolongados del cartílago articular pueden conducir a la pérdida del cartílago y a la enfermedad articular degenerativa; al principio hay cierto aumento del líquido sinovial estéril, pero éste luego se pierde, como también lo hace el cartílago residual, y se establece la articulación seca.

Signos clínicos

El 30% de los animales con lesiones óseas muestran signos clínicos, sobre todo dolor al caminar o al pararse. Los signos son bastante variables. Algunos cerdos caminan sobre las rodillas, con los carpos flexionados. Pueden no estar dispuestos a extender los carpos, mientras que los menudillos están hiperextendidos. Las pinzas de los pies traseros pueden estar hacia adentro, y el animal puede adoptar una postura con las patas traseras abiertas (base ancha). Puede haber ataxia y marcha sinuosa, con movimientos oscilantes de los cuartos traseros. Al pararse, estos animales pueden apoyar sus patas traseras más adelante que lo normal. Algunos encuentran difícil levantarse después del descanso y pueden necesitar ayuda. Visto desde el frente, el animal parece tener las rodillas hacia adentro.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la historia clínica, los signos y el descarte de otras causas de claudicación. La osteocondrosis se puede detectar mediante radiografías, las cuales muestran irregularidad del cartílago articular y, a veces, presencia de ratones articulares.
El líquido sinovial aumenta en las primeras etapas de la enfermedad, pero luego disminuye. Su contenido celular es normal, a diferencia de lo que ocurre en la artritis séptica, en la cual está aumentado.

Diagnóstico diferencial

El veterinario debe estar seguro de que no hay otras causas de claudicación, y cada caso requiere un examen clínico completo.
Se debe verificar que no hay lesiones en los pies, enfermedades infecciosas articulares ni traumas (como fracturas). La temperatura corporal es normal, al contrario de la de la artritis séptica, que es elevada.

Tratamiento

No hay tratamiento efectivo, ya que es imposible revertir las anormalidades existentes. En los animales de raza de valor, se pueden usar antiinflamatorios no esteroides (AINE) para aliviar el dolor.

Control

Dado que no se ha definido su causa, el control de la condición es difícil. Puede ser útil la cruza cuidadosa de animales no afectados, con supervisión del rendimiento de las camadas.

Deslizamiento de la epífisis capital femoral

Incidencia

Esta condición (figs. 7 y 8) no es muy rara; se ve con más frecuencia en machos jóvenes y un poco menos en hembras jóvenes al comienzo de su edad reproductiva.

Etiología

Un defecto existente en la epífisis, posiblemente resultado de una discondroplasia, puede causar un vínculo débil entre el fémur y su epífisis capital. El trauma sostenido, por ejemplo al intentar servir o durante alguna pelea, provoca la separación. La placa de crecimiento epifisaria no se cierra hasta los 3 años de edad.

Signos clínicos

El principal signo es la claudicación de una sola pata trasera, cuya gravedad aumenta en el transcurso de unos pocos días. La pata puede apenas tocar el suelo, o en lo posible el animal la llevará suspendida. Con rapidez se desarrolla consunción muscular en el glúteo ipsilateral. A veces es posible detectar crepitaciones alrededor de la articulación de la cadera, por tacto o mediante un estetoscopio.

Diagnóstico

El diagnóstico se puede sospechar por la historia y los signos clínicos, pero la radiografía lo confirma. Para obtener una buena radiografía dorsoventral de la articulación de la cadera, se requiere anestesia general o sedación profunda. El costo y la practicabilidad de este procedimiento deben discutirse con el dueño.

Diagnóstico diferencial

Se deben considerar otras causas de claudicación, incluidas aquellas originadas en el pie. La fractura del cuerpo femoral también debe tenerse en cuenta. Estos animales, por lo general, no cargan peso en absoluto y tienen crepitación a lo largo de dicha área (aunque la gran masa muscular del miembro superior puede dificultar su detección).

Tratamiento

Se recurre a la eutanasia.


Causas infecciosas de claudicación en el cerdo

Mycoplasma hyorhinis

Esta sección sólo considera la claudicación.

Incidencia

La incidencia exacta (fig. 9) es desconocida, pero se trata de una infección bastante común. Afecta en su mayoría a lechones de entre 3 y 10 semanas, en general justo antes o después del destete. Las especies de Mycoplasma fueron la causa de artritis en el 5,22% de los cerdos con problemas musculoesqueléticos evaluados por la VLA en el período 1996-2003.

Etiología

La causa es el microorganismo Mycoplasma hyorhinis.

Epidemiología

La infección puede originarse en un caso previo de neumonía. El microorganismo se encuentra en la cavidad nasal del 60% de los cerdos. El hongo se desarrolla en los lechones susceptibles y causa septicemia. Se asienta en las articulaciones, donde provoca poliartritis.

Signos clínicos

Los cerdos afectados tienen embotamiento, claudicación y anorexia. La temperatura corporal puede llegar a los 40°C, y el apetito está disminuido. La tasa de crecimiento está muy reducida. Las articulaciones muestran tumefacción y calor al tacto; el corvejón, la babilla, el hombro y el codo son los sitios afectados con mayor frecuencia. La cápsula articular distendida es fácilmente palpable en las partes anteriores de la articulación del corvejón.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en los signos clínicos. El líquido articular es serosanguinolento o serofibrinoso; hay un aumento en la cantidad de células plasmáticas y linfocitos.

  • Necropsia – El examen posmortem revela cambios articulares, como la hipertrofia vellosa de las membranas sinoviales.

Diagnóstico diferencial

Otras causas de claudicación incluyen Haemophilus parasuis, Streptococcus suis, Actinobacillus pleuropneumoniae y Actinobacillus suis. El agente causal se confirma por cultivo del líquido articular. M. hyorhinis puede ser difícil de cultivar, por lo que la confirmación del diagnóstico requiere un laboratorio calificado.

Tratamiento

El tratamiento consiste en antibioticoterapia, por ejemplo oxitetraciclina o tiamulina, por 5 días en inyección IM, o en el pienso o el agua, si el lechón come por sí mismo. Si no se trata, algunos casos leves resuelven solos en unas 4 semanas, pero es preferible tratar a todo el grupo para promover la resolución completa.

Mycoplasma hyosynoviae

Esta sección sólo considera la claudicación.

Incidencia

Esta infección (fig. 10) es bastante común en el Reino Unido y en otras zonas donde se crían cerdos. Las especies de Mycoplasma fueron la causa de artritis en el 5,22% de los cerdos con problemas musculoesqueléticos evaluados por la VLA en el período 1996-2003.

Etiología

La infección por Mycoplasma hyosynoviae suele ser desencadenada por un episodio de estrés.

Epidemiología

Esta especie de Mycoplasma afecta a cerdos mayores que a los que afecta M. hyorhinis. Los pacientes pesan entre 35 y 120 kg y tienen entre 10 y 26 semanas de vida. Con menos frecuencia, la condición puede dañar también al ganado reproductor recién comprado. El organismo causal se encuentra en las amígdalas de muchos cerdos.

Signos clínicos

Los signos clínicos varían de claudicación leve a aguda. La temperatura corporal suele ser normal. En casos leves, se puede ver la regresión de los síntomas después de unos pocos días. Las articulaciones afectadas muestran tumefacción y calor al tacto.
La condición puede afectar los miembros delanteros, los traseros o todos al mismo tiempo. Cuando les duelen las patas traseras, los cerdos adoptan la postura de un “perro sentado”.

Diagnóstico

La condición se sospecha por los signos clínicos, pero la confirmación sólo se logra al aislar el M. hyosynoviae del líquido articular. En los cerdos afectados, este fluido es de color amarillo o amarronado, y de apariencia translúcida.

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial incluye osteocondrosis en el ganado reproductor y otras causas de artritis infecciosa. M. hyosynoviae responderá al tratamiento con más probabilidad que la osteocondrosis.

Tratamiento

El tratamiento parenteral consiste en inyecciones IM de tiamulina, tilosina o Iincomicina, por 3-5 días.

Enfermedad de Glässer

Para una discusión completa sobre esta enfermedad, véase el capítulo 4 (Enfermedades del sistema respiratorio). En la presente sección, sólo se considera la claudicación.

Incidencia

La enfermedad de Glässer está extendida en todo el mundo y su frecuencia es considerable.

Etiología

El organismo causal es Haemophilus parasuis, que puede provocar poliartritis en lechones desde el destete hasta los 4 meses de edad.

Signos clínicos

Se observa una claudicación de comienzo agudo, posiblemente también con signos del sistema nervioso central (SNC) y respiratorios. La temperatura corporal puede llegar a 41°C. Las articulaciones muestran tumefacción, y los cerdos caminan con pasos cortos. Algunos tienen poliserositis y pueden desarrollar pleuritis, peritonitis y pericarditis.

Diagnóstico

El diagnóstico se hace al aislar el organismo de las articulaciones y por pruebas complementarias de fijación en suero.

Tratamiento

Se dan inyecciones IM de penicilina, estreptomicina, oxitetraciclina o trimetoprima-sulfa por 3 días. Los cerdos que están en contacto con los pacientes deben recibir oxitetraciclina en el agua de bebida.

Prevención

Existe una vacuna combinada contra la enfermedad de Glässer y la neumonía enzoótica.

Streptococcus suis tipo 1

Para una discusión completa sobre esta enfermedad, véase el capítulo 7 (Enfermedades del sistema nervioso). En la presente sección, sólo se considera la claudicación.

Incidencia

La infección por Streptococcus suis tipo 1 es común en los cerdos de entre 10 y 14 días de edad. La madre porta el microorganismo, que ingresa al lechón por las criptas tonsilares. Se desarrolla una septicemia, localizada en las articulaciones y otros órganos.

Signos clínicos

Puede ocurrir alguna muerte súbita ocasional en el grupo. Varios miembros de la camada tienen claudicación y articulaciones inflamadas, y se rehúsan a moverse. Puede haber temperatura alta, hasta 40-41°C. También se pueden presentar signos del SNC, como convulsiones, así como casos ocasionales de endocarditis.

Diagnóstico

El diagnóstico se hace por aislamiento del organismo. El líquido articular es serosanguinolento.

Tratamiento

El tratamiento es inmediato con penicilina, ampicilina o trimetoprima-sulfa parenterales por 3-5 días. Los AINE pueden ser de ayuda en casos de mucho dolor.

 

Tomado de “Manual de medicina porcina” con autorización Editorial Inter-Médica