La Medicina Veterinaria Forense

La Medicina Veterinaria Forense

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Erika Geraldo
MV, MSc (Chile-USA). Miembro de la International Veterinary Forensic Sciences Association-IVFSA, USA. Miembro de la British Veterinary Forensic and Law Association-BVFLA, UK. Miembro de la American Association of Feline Practicioners –AAFP, USA.
Fundadora y Directora de Investigación Veterinaria Forense, Chile. Fundadora y Directora del Instituto de Medicina Veterinaria Forense (IMEVEF, CHILE-USA). Docente Patología Veterinaria, Universidad de las Américas, Santiago/Viña del Mar – Chile


Introducción

La medicina y ciencia forense tiene su historia desde muchos años atrás y ha demostrado su gran evolución a través del tiempo. Se reconoce como primer experto médico forense a Imhotep, quien vivió en Egipto, aproximadamente 3000 años AC. En el año 44 AC, después del asesinato de Julio César, el médico que revisó su cuerpo observó la presencia de 23 heridas y sólo una de ellas fue la causante de su muerte. Por otra parte, en el siglo V, se cree que sociedades alemanas y eslovenas fueron las primeras en señalar que era necesario tener médicos expertos para determinar causa de muerte. En el año 1247 se publicó por primera vez en China un libro de medicina forense y, en Europa, en los años 1800’ ya había mayor interés y estudio en esta disciplina. En 1932, la Universidad de Harvard establece la catedra de medicina forense y en 1959 es reconocida la patología forense por el American Board of Pathology en Estados Unidos. Ya en el siglo XIX, la medicina forense es declarada una especialidad, trayendo consigo el nacimiento de dos especialidades más: psiquiatría y toxicología forense.1,2
La palabra forense deriva del latin forensis que significa fórum, o foro, ya que en la antigüedad el lugar donde se realizaba la disciplina en cuestión eran llamados foros o tribunales. En la actualidad, hay diferencia entre las escuelas latina y anglosajona al mencionar médicos legistas o forenses, respectivamente, y que al final son utilizadas con el mismo significado.3
Contrario a lo que se cree, la medicina forense no está limitada a la anatomía patológica o casos criminales. Es una práctica que colabora desde diferentes ángulos de la medicina para el Poder Judicial o a favor de la Ley, y en diferentes casos que mencionan más adelante.4


La conexión

Al menos 20 años atrás, el concepto de medicina veterinaria forense (MVF) no existía. Actualmente, para algunos sigue siendo un término confuso o poco familiar que aún debe ser explicado en profundidad, pero cada vez son más los profesionales interesados en el tema, el objetivo de esta disciplina y cómo o dónde aprender de ella. Gracias al trabajo de médicos veterinarios, policías, psicólogos, abogados, entomólogos, científicos forenses, la medicina veterinaria forense (MVF) comenzó sus inicios en el año 2003, con la Dra. Melinda Merck, trabajando en la investigación de casos de maltrato animal en Georgia Legal Professionals for Animals (Veterinary Forensics), en Estados Unidos. En ese tiempo comenzó a investigar la medicina y ciencia forense humana y encontrar la forma de aplicarla a los animales. Tiempo después, se unió a la ASPCA (American Society for the Prevention of Cruelty to Animals), y en el año 2007 presentaron la primera unidad móvil para la investigación de la escena del crimen.5 La medicina veterinaria forense puede ser definida como la aplicación o incorporación del conocimiento en medicina, patología, radiología, toxicología, entre otras disciplinas, para proporcionar asistencia y evidencia en favor de las víctimas, bajo el marco legal. Por otra parte, al tener un estrecho lazo con la medicina forense humana, existe un trabajo en equipo entre ambas ciencias cuando casos como homicidios involucran animales (figs. 1-3).6,7

Es importante destacar que, debido a la existencia de diferentes tipos de abusos a los animales, es de gran relevancia incluir esta materia en la malla curricular de todas las escuelas de medicina veterinaria existentes, como asignatura obligatoria. Hasta el momento, sólo algunas facultades la presentan, pero como electivo. Todas las escuelas de medicina a nivel mundial les enseñan medicina forense a sus alumnos, dentro de los primeros 4 años de formación. Esta misma estructura debe ser traspasada a los estudiantes de medicina veterinaria para formar una base forense y adquirir experiencia para futuros casos que se podrían presentar. También existen diferentes oportunidades de educación continua, las que incluyen simposios, congresos, postgrados y entrenamiento a través de asociaciones, como la Asociación Británica de Veterinaria Forense (British Veterinary Forensic and Law Association-BVFLA) y la Asociación internacional de ciencias veterinarias forenses (International Veterinary Forensic Sciences Association-IVFSA). Ambas han promovido la medicina, patología y ciencias forenses antes del 2008. En octubre del 2014, esta autora en conjunto con otro colega, organizaron el primer Simposio de Medicina Veterinaria  Forense en Chile, que tuvo lugar en la Universidad de las Américas, Campus Los Castaños, Viña del Mar. Este evento científico reunió a médicos veterinarios (nacionales e internacionales), estudiantes, técnicos veterinarios, policías, abogados, fiscales y médicos forenses. En un futuro próximo, esta misma casa de estudios volverá a ser anfitrión, pero esta vez del Congreso Internacional de Medicina Veterinaria Forense para seguir entregando conocimientos en medicina, patología, entomología, radiología forense, investigación del sitio del suceso, identificación de especies, manejo clínico de la víctima, entre otros temas.6

En los últimos 10 años se ha observado un significativo aumento en la utilización de la medicina y ciencias forenses en la investigación de crímenes o delitos hacia los animales, lo cual incluye una combinación de factores,8 siendo uno de los principales el vínculo que relaciona la violencia hacia los animales con la violencia hacia las personas, y que está bien establecido.9 A pesar de que los animales son las principales víctimas de abuso o maltrato, este hecho ha tenido un impacto negativo en la sociedad, no solo por el acto en sí, sino que también cuando no son evaluados con seriedad por entidades gubernamentales. El maltrato animal es reconocido como un indicador de una alteración a nivel social. De hecho, en el año 2016, el FBI (Federal Bureau of Investigation, USA) comenzó a analizar los crímenes cometidos hacia los animales (y los tipos) para registrarlos en una base de datos NIBRS (National Incident-Based Reporting System), así como se realiza en los casos de homicidios; de esta forma, todos los departamentos de policías de dicho país tienen acceso al sistema.7,9
Existen diferentes faltas, delitos o crímenes hacia los animales en que la MVF debe estar presente, entre ellos se pueden mencionar: tenencia irresponsable, negligencia médica, bestialismo, muerte por terceras personas o accidental, identificación, tenencia ilegal, caza de animales protegidos, abigeato, mataderos clandestinos, transporte indebido, tráfico, cobro o reclamo de seguros, etc.7, Sin embargo, la clasificación, nombre o incluso sentencia del hecho varía según la legislación de cada país.


Rol del médico veterinario forense

El médico veterinario (MV) es un profesional, que más allá de prevenir o tratar pacientes enfermos, integran la responsabilidad de responder frente a casos de maltrato animal (figs. 4-7). Además, también son responsables de proteger la vida de personas y animales, y por sobretodo, atenuar el sufrimiento animal a pesar del actuar policial o legislativo.11

Reconocer y denunciar el abuso a los animales es muy importante, no solo porque los médicos veterinarios son participes del bienestar animal, si no que también, debido a la conexión de violencia hacia los animales y personas. Cuando se sospecha de maltrato, es primordial reconocer los signos o lesiones en las victimas y documentar los hallazgos. Actualmente, ha incrementado las solicitudes de informes clínico-forenses o procedimiento de necropsia debido a los contantes casos que se presentan, siendo una información transcendental para la policía o fiscalía.12

La investigación comienza en la escena del crimen y está a cargo de la policía que cuenta con un equipo multidisciplinario para diferentes diligencias en el lugar. Independiente de la especie de la víctima o el tipo de delito/crimen cometido, el objetivo en cualquier escena del crimen es identificar, recolectar, preservar, interpretar y reconstruir toda la evidencia física importante del SS, además de reconstruir la escena en sí. Según el país, existen médicos veterinarios que trabajan en el SS (como policías o de forma privada), tanatología, clínica o laboratorio. En el caso del MV que está presente en el SS, su función es asistir a la policía en identificar, recolectar y preservar la evidencia relacionada específicamente con el animal.13
En estos casos, las victimas sobreviven o fallecen. Las victimas vivas son trasladadas a la clínica veterinaria más cercanas para ser atendidas. La policía le explica al colega a cargo lo sucedido o las circunstancias de los hechos. Es deber del MV o del equipo médico tratante, efectuar un examen clínico detallado, recolectar o fijar evidencia para luego redactar un informe clínico-forense del paciente, que posteriormente será entregado a la autoridad correspondiente. Si el paciente es sometido a cirugía, el cirujano también debe redactar su informe y adjuntarlo con el informe mencionado anteriormente. En el caso de victimas fallecidas, por lo general son transportadas al departamento de patología veterinaria de alguna universidad, para realizar la necropsia. Este proceso, es llevado a cabo por un patólogo veterinario (PV), quien debe tener experiencia en necropsias forenses, ya que tienen ciertas diferencias en comparación a las necropsias clínicas.

Ambos MVs, tanto el clínico como el patólogo, deben actuar de manera independiente, objetiva, ética e imparcial frente a las pericias realizadas en la victima, y tener en cuenta que podrían solicitar de su presencia para declarar en una audiencia.14
A pesar de que no existe la especialidad de MVF, el término de MV forense o PV forense es utilizado para indicar a un profesional entrenado o certificado, que las presenta habilidades médicas y experiencia forense adquirida durante su desarrollo profesional.14


Conclusiones

Las ciencia y medicina veterinaria forense han colaborado de forma importante para encontrar evidencia que puede significar la absolución o condena. El examen de la víctima viva o fallecida, siempre entregará información crucial para adjuntarla al proceso de investigación, y deberá realizarse por MVs altamente entrenados en el área forense. Un caso de abuso animal que no presenta pruebas concluyentes, terminará archivado o no investigado por el Ministerio Público, por esa razón, es absolutamente necesario adquirir experiencia y contar con un equipo forense de alto nivel.
También es importante mencionar que, hay que ser cautelosos en ésta área porque no todas las técnicas criminalísticas o médicas utilizadas en humanos, pueden ser extrapoladas a animales.14 Sin embargo, hay que reconocer que la medicina forense ha sido el primer peldaño para contemplar el avance de lo que se acontece hoy.

Referencias

  1. Omo-aghoja L., Aimakhu C. and Zini Mudiaga. Forensic medicine: the story, clinical nexus and challenges of the practice in nigeria Int. J of Forensic Med Invest. 2016, Vol. 2; No. 1
  2. Choo TM, Choi Y. Historical Development of Forensic Pathology in the United States. Korean J Leg Med. 2012; 36:15–21
  3. Garcia-Garduza, I. Importancia de la Medicina Legal en la práctica médica. Rev. Fac. Med. (Méx.]. 2014, vol.57, n.5, pp.20-31.
  4. Reid W. The practice of forensic medicine: opportunity with strings attached. J Med Pract Manage. 2003;18(5):262-5.
  5. Brown J. (2009). Veterinary Forensics Giving a Voice to Those Who Cannot Speak For Themselves (Thesis to obtaiN DVM degree. Washington State University, WA-USA)
  6. Geraldo E and Arias F. Veterinary forensic medicine in Chile: a professional examination. J Vet Forensic Sci, 2020; Vol. 1, No. 2
  7. Newbery S, Munro R. Forensic veterinary medicine: 1. investigation involving live animals. In practice. 2011;33(5), 220–7. doi:10.1136/inp.d2876.
  8. Parry N and Stoll A. The rise of veterinary forensics. Forensic Sci Int. 2020;306:110069. doi:10.1016 /j.forsciint. 2019.110069. Epub 2019; 20. PMID: 31830618.
  9. Lockwood R, Arkow P. Animal abuse and interpersonal violence: the cruelty connection and its implications for veterinary pathology. Vet Pathol. 2016; 53(5):910–8.
  10. (FBI) Federal Bureau of Investigation. 2016 Feb 1. Tracking animal cruelty: FBI collecting data on crimes against animals. Washington (DC): FBI. fbi.gov/news/stories/-tracking-animal-cruelty.
  11. Arkow P. Recognizing and responding to cases of suspected animal cruelty, abuse, and neglect: what the veterinarian needs to know. Vet Med (Auckl). 2015; 6:349–59
  12. Crook A. Forensic Investigation of Animal Cruelty: A Guide for Veterinary and Law Enforcement Professionals. Can Vet J. 2007;48(9):941-942.
  13. Touroo R, Fitch A. Identification, Collection, and Preservation of Veterinary Forensic Evidence: On Scene and During the Postmortem Examination. Vet Pathol. 2016;53(5):880-7.
  14. Brownlie HW, Munro R. The Veterinary Forensic Necropsy: A Review of Procedures and Protocols. Vet Pathol. 2016;53(5):919-28.


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