Aspecto macroscópico y citológico de los tumores cutáneos más frecuentes en caninos y felinos

Aspecto macroscópico y citológico de los tumores cutáneos más frecuentes en caninos y felinos

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Pablo Manzuc1; Laura Denzoin Vulcano2
1 Graduado en la Facultad de Ciencias Veterinarias, UNLP. Docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias, UNLP, cátedras de Patología Médica y Hospital Escuela. Especialista en Dermatología de Pequeños Animales.
2 Médico Veterinario. Doctora en Ciencia Animal. Docente de Patología General de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNCPBA), Tandil, Argentina


La citología es una técnica de diagnóstico sumamente útil en la práctica clínica diaria. Mediante muy sencillos procedimientos y con materiales muy económicos el clínico puede emitir un diagnóstico definitivo o aproximarse al diagnóstico de muchas enfermedades cutáneas neoplásicas y no neoplásicas.

Un frecuente error cometido por muchos colegas es mandar los estudios citológicos a laboratorios (clínicos o patológicos) para que sean evaluados por terceras personas, más experimentadas en la observación celular. Sin embargo, la citología es una herramienta propia del clínico. El máximo beneficio de la técnica se obtiene cuando es el mismo veterinario quien procesa e interpreta sus propios extendidos. Esto es así porque él es quien ha visto al paciente y, según su apreciación clínica, va a buscar en los extendidos modificaciones puntuales. Muchos colegas que mandan sus muestras a laboratorios muchísimas veces se sienten decepcionados porque los resultados informados no les brindan información útil para la toma de decisiones, con lo que terminan enviando muestras para estudios histopatológicos.

La citología no pretende reemplazar a la histopatología. Muy por el contrario, es un complemento, pero resulta un complemento tan útil cuando es el clínico quien la lleva a cabo, que permite diagnosticar por sí sola muchas afecciones neoplásicas y no neoplásicas. Así, las piodermias, el pénfigo foliáceo, la forunculosis eosinofílica, los componentes del complejo granuloma-eosinofílico y el granuloma leproide, entre otras afecciones, pueden ser diagnosticados únicamente mediante citología cuando los resultados de la observación microscópica se asocian con la presentación clínica. De igual forma, algunas neoplasias pueden ser diagnosticadas sólo conjugando la citología y la clínica, como el histiocitoma cutáneo benigno, el mastocitoma, el carcinoma de células escamosas actino inducido, el linfoma cutáneo y el tumor venéreo transmisible. Una vez establecido el diagnóstico, el clínico puede realizar un estudio histopatológico con el objetivo de determinar otras características de la neoplasia (por ej., grado histológico), pero no para diagnosticarla (esto ya lo hizo la citología)

El objetivo de este libro es introducir al clínico al universo de la citología, brindándole una mirada clínica y práctica, para que se anime él mismo a hacer sus propios extendidos. Los siguientes capítulos muestran cómo se ven macroscópicamente (en el paciente) y en los extendidos citológicos los 7 tumores cutáneos más frecuentes. Es la esperanza de los autores que el veterinario clínico se dé cuenta de lo sencillo que es establecer el diagnóstico de estas neoplasias por medio de esta técnica y de los beneficios que le otorgará este conocimiento a su práctica diaria, en términos tanto profesionales como económicos, y que una vez dados los pasos iniciales avance hacia un conocimiento mucho más profundo del tema, haciendo cursos o leyendo libros mucho más específicos y completos.

Este es un libro básico, que introducirá al veterinario a un mundo del que luego no querrá salir, lleno de beneficios y satisfacciones profesionales. 

Del Libro Atlas DE CITOLOGÍA DE NEOPLASIAS CUTÁNEAS


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