Sistema híbrido articulado de bisagra Cavero-Cárdenas
Introducción El primer paso en el uso de la fijación externa es la elección del dispositivo de fijación. Existe un gran espectro: desde los clavos incluidos en un yeso, hasta una gran variedad de fijadores externos (articulados y no articulados, monoaxiales, circulares, etc.). El tipo, el tamaño, la forma y la configuración del fijador no son tan importantes como la correcta utilización de éste (técnica quirúrgica y seguimiento posoperatorio).
10 de Junio de 2011: Por Cavero Alprecht, Francisco, Cárdenas Rodríguez
Introducción
El primer paso en el uso de la fijación externa es la elección del dispositivo de fijación. Existe un gran espectro: desde los clavos incluidos en un yeso, hasta una gran variedad de fijadores externos (articulados y no articulados, monoaxiales, circulares, etc.). El tipo, el tamaño, la forma y la configuración del fijador no son tan importantes como la correcta utilización de éste (técnica quirúrgica y seguimiento posoperatorio).
El fijador esquelético externo (FEE) ha ido adquiriendo una popularidad progresiva en el tratamiento de las fracturas y luxaciones de las extremidades. El principio de ligamentotaxis es aquel por el cual la tensión fisiológica se desarrolla a través de los tejidos blandos que atraviesan la articulación. A partir de esta técnica, el FEE proporciona estabilidad a la luxación, mantiene en tensión los tejidos blandos y controla el desplazamiento y la alineación angular y rotacional.2
El procedimiento quirúrgico necesario para la ligamentotaxis con FEE es menos invasivo que la intervención quirúrgica necesaria para las artrodesis estabilizadas con placa ósea.2 Sin embargo, esta metodología rara vez es satisfactoria en los animales de razas más grandes y en aquellos atléticos u obesos, ya que el colágeno dispuesto al azar en el tejido cicatrizal no puede resistir las tracciones cíclicas y finalmente falla, lo que provoca inestabilidad articular y el desarrollo de la enfermedad articular degenerativa.1
Asimismo, la inmovilización de la articulación puede desencadenar, a largo plazo, atrofia muscular y pérdida en el rango de movimientos. El cartílago articular se hace más blando y más delgado, y puede que nunca se recupere completamente.2 En la mayoría de los casos, se observa una disminución del movimiento natural de la articulación, aunque con el tiempo, puede ser imperceptible mientras el animal se desplaza.
A diferencia del FEE, el fijador esquelético externo articulado (FEEA) preserva el movimiento fisiológico articular, al mismo tiempo que mantiene estable la luxación reducida durante el proceso de curación. Esta estabilización de la articulación permite el rango de movimientos normales, lo que evita lesiones adicionales y reduce la rigidez articular.1
En seres humanos se han utilizado soportes articulados para impedir las consecuencias negativas de la in- movilización articular.2 la fácil colocación del FEEA va a depender de la destreza y experiencia del cirujano, ya que los implantes deben colocarse en forma estratégica. Se debe buscar que coincida el centro de la articulación reducida con el centro del FEEA. En estos modelos, es fundamental que el eje de movimiento del fijador esté situado a la misma altura que el centro de rotación de la articulación, siempre sobre la base de los principios básicos de aplicación de FEE.
Biomecánica del FEEA
El término cadena cinética se utiliza en ingeniería para describir una serie de segmentos rígidos unidos entre sí por articulaciones de tipo bisagra y fusionados en los dos extremos terminales, de manera que constituyen un sistema cerrado.
Cuando se mueve uno de los fragmentos del FEEA, siempre se produce un movimiento estereotípico del segmento adyacente que, a su vez, moviliza el segmento siguiente. En el animal funciona de manera si- milar y, por ello, se ha considerado útil aplicar el concepto de cadena cinética al movimiento con el FEEA.
Características del FEEA



FEEA descartable: compuesto por dos barras de fijación de metilmetacrilato (descartables), que coinciden en una bisagra de aluminio con eje fijo (figs. 1 A-C y 2 A-C).
FEEA dinámico: compuesto por dos barras de fijación roscadas de acero inoxidable que contienen rótulas y pernos. Estas barras coin- ciden en una bisagra que presenta un eje conformado por un perno con tuerca y contratuerca, las cuales permiten graduar las fuerzas que inciden sobre ella (fig. 3 A y B).
El criterio en función del cual se decide el tipo de fijador a utilizar es principalmente el económico, aunque también se toman en cuenta las características inheren- tes del fijador, como versatilidad y practicidad de uso, dependiendo de cada caso.
El FEEA descartable es más versátil que el dinámico, ya que con las barras de fijación de metilmetacrilato se pueden utilizar varios planos de fijación para los implantes.
El FEEA dinámico, por su parte, es más práctico que el descartable, pues permite alinear, graduar y posicionar el eje de la bisagra sobre la articulación, aun después que los implantes han sido colocados. Esto no se puede lograr con el FEEA descartable, porque una vez colocado el fijador y solidificado el acrílico, no hay posibilidad de corregir una mala alineación.

Descripción del FEEA dinámico
Básicamente, este sistema de fijación articulado es un híbrido que utiliza unos bulones que sirven para crear articulaciones en el fijador de Ilizarov. Éstas van conectadas en sus extremos por barras roscadas en las cuales se emplean unas rótulas móviles Kirschner Ehmer (KE).
Este sistema se ha construido en dos tamaños y se encuentra a prueba una tercera medida más pequeña para animales silvestres y miniaturas. El tamaño más utilizado es el que posee barras de acero de 6 mm de diámetro y longitudes variables, y rótulas de aluminio de 10 x 10 x 20 mm. Éstas tienen agujeros de 6 mm en ambos planos, por los que pasan las barras roscadas y los pernos de acero de 6 mm de diámetro y 20 mm de longitud. Éstos tambien poseen agujeros de 2,5 mm en la unión base-rosca y, a través de ellos, pasan los clavos de 2,5 mm que van a ser usados en el fijador. Se utili- zan tuercas de acero de 6 mm, tanto en la barra roscada para ajustar las rótulas, como en los pernos para ajustar los clavos al sistema. Por otro lado, los bulones que cumplen la función de bisagra van unidos a las barras roscadas, ya que tienen una rosca de 6 mm en su base; esta unión barra-bulón se ajusta haciendo un efecto de contratuerca con una tuerca de la barra. los bulones de cada barra van unidos entre sí por un perno de acero de 6 x 25 mm con tuerca y contratuerca, las cuales se ajustan dejando el espacio suficiente para una articulación funcional.
Para realizar el montaje del sistema se necesita el siguiente instrumental :
- Taladro eléctrico o mandril de jacobs
- Cizalla
- 2 llaves de tuercas de 10 mm Sistema híbrido articulado Cavero-Cárdenas dinámico (figs. 4 y 5).
- 2 barras roscadas de 10 a 20 cm
- 4 rótulas de aluminio
- 12 tuercas de acero con paso de rosca de 6 mm
- 4 pernos de acero de 6 mm de diámetro y 20 mm de longitud con agujero de 2,5 mm
- 1 perno de acero de 25 mm de largo
- 2 bulones
- 4 clavos de 2,5 mm (lisos o roscados)
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Técnica quirúrgica
En caso de luxación de tarso:
1. Se coloca un clavo transfixiante en el tercio medio del quinto y cuarto metatarsianos, paralelo a la articulación.
2. Se coloca un clavo transfixiante en el tercio medio de la tibia, paralelo a la articulación.
3. Se coloca el sistema armado haciendo coincidir los clavos en los agujeros de los pernos de las rótulas distales del sistema. Se hace coincidir la bisagra con la articulación, aproximadamente a 1-1,5 cm, para evitar problemas posteriores debido a la inflamación. Se ajustan tanto las tuercas correspondientes a las rótulas como a los clavos.
4. Se prueba la funcionalidad de la articulación. Se pasan los clavos a través de los agujeros de los pernos restantes, y se los coloca en los tarsos y en el tercio distal de la tibia, angulándolos para su mejor estabilidad, según los principios de la fijación externa.
5. Tras colocar los cuatro clavos, se procede a ajustarlos bien. Se aflojan un poco las rótulas y se calibra bien la bisagra en relación a la articulación para que ésta quede lo más funcional posible. luego, se ajustan las rótulas haciendo el efecto de tuercacontratuerca.
6. Se cortan los clavos y se cubren las barras y rótulas, a fin de proteger el aparato y evitar posibles enganches. Se deja libre la bisagra para su mejor funcionalidad.
Técnica de aplicación del FEEA
La técnica de aplicación del FEEA consiste en la co- locación de un FEE híbrido de manera temporal en la articulación afectada. Sobre ésta debe ser posicionado el eje del fijador en forma de bisagra, con el propósito de estabilizarla o inmovilizarla (fig. 6).
El sistema tiene que ser estable, perfectamente articulado de manera anatómica y adecuado para el tamaño del animal a fin de aligerar el peso. la colocación de los clavos debe realizarse según los principios de la fijación esquelética externa.
Slatter recomienda la aplicación del FEEA en casos de lesiones por cizallamiento, luxaciones traumáticas con ruptura de ligamentos, fracturas yuxtaarticulares reparadas con fijación interna o externa, lesiones en tendones o músculos y para el tratamiento de heridas.2 la experiencia de los autores se circunscribe, principalmente, a luxaciones de carpo, tarso y codo.
El montaje del sistema en el tarso se utiliza según la gravedad y el tipo de luxación. Puede colocarse hacia lateral o medial, según el criterio del cirujano y dependiendo, muchas veces, de si existe herida o no. En los casos de luxación por arrastre, comunes en el tarso por accidentes automovilísticos, es necesario evaluar la herida y realizar una cirugía plástica previa a la colocación del sistema. En estos casos específicos, el sistema puede colo- carse durante un tiempo prolongado, si el cirujano lo considera necesario en función de los factores implicados, como edad, estado del paciente, gravedad de la herida, tamaño y temperamento del animal, entre otros. El montaje en el codo siempre es lateral para que el animal tenga comodidad en su movimiento.
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Los autores han observado resultados excepcionales en todos los pacientes en los que se aplicó el FEEA. los casos tratados incluyeron luxaciones de carpo, tarso y codo, tanto en perros como gatos de diferentes edades, tamaños, pesos y razas.
El sistema tiene que permanecer colocado tanto tiempo como sea necesario, hasta que el animal logre una estabilización de la articulación sin ayuda del sistema. Esto se verifica, durante los controles, desmon tando solamente el eje de la bisagra y evaluando el grado de estabilidad. Cuando la articulación está estable, se procede a retirar el sistema.
La aplicación del FEEA en luxaciones de carpo arrojó mejores resultados en animales de poco peso y en gatos; en cambio, en los casos de luxacio- nes de tarso y codo no se encontraron limitaciones asociadas al tamaño del animal. En el 100% de los pacientes se observaron resultados excepcionales. Éstos incluyen:
- Deambulación precoz.
- Movimiento articular libre.
- Buen ánimo y energía del paciente, lo que estimula su recuperación.
- El animal camina de manera casi normal, desde el posoperatorio.
Bibliografía
1. Bojrab, joseph. Técnicas actuales en cirugía de pequeños animales. 4a edición. Editorial Inter-Médica, Buenos Aires, 2001.
2. Slatter, Douglas. Tratado de cirugía en pequeños animales. 3a edición. Tomo III. Editorial Inter-Médica, Buenos Aires, 2006.
Vademecum
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Nombre del laboratorio
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Nombre del producto
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Droga
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Accion
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Especie
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Aplicacion