Intususcepción uterina.Relato de un caso clínico
Los disturbios uterinos propios de la etapa posparto incluyen hemorragia, retención de placenta y/o fetos, metritis aguda, subinvolución de sitios placentarios, y ruptura o prolapso de útero.1 Durante algunos días luego del parto, es normal que la perra tenga una temperatura de hasta 39,2 ºC, pero ésta no debe pasar los 39,5 ºC. la fiebre en este período se relaciona, por lo general, con alguna de las patologías uterinas mencionadas o con alteraciones de la glándula mamaria.1 Para diagnosticar una hemorragia en el posparto, ésta debe ser abundante y no debe ser confundida con la secreción normal en esta etapa. En caso de confirmarse, la hemorragia puede ser producto de laceración uterina o vaginal, ruptura de vasos o defecto en la coagulación. En algunos pocos casos, es necesaria una transfusión sanguínea.
23 de Junio de 2011: Por Izquierdo, Daniela1; Cueto, Enrique2
Introducción
Los disturbios uterinos propios de la etapa posparto incluyen hemorragia, retención de placenta y/o fetos, metritis aguda, subinvolución de sitios placentarios, y ruptura o prolapso de útero.1
Durante algunos días luego del parto, es normal que la perra tenga una temperatura de hasta 39,2 ºC, pero ésta no debe pasar los 39,5 ºC. La fiebre en este período se relaciona, por lo general, con alguna de las patologías uterinas mencionadas o con alteraciones de la glándula mamaria.1
Para diagnosticar una hemorragia en el posparto, ésta debe ser abundante y no debe ser confundida con la secreción normal en esta etapa. En caso de confirmarse, la hemorragia puede ser producto de laceración uterina o vaginal, ruptura de vasos o defecto en la coagulación. En algunos pocos casos, es necesaria una transfusión sanguínea.
Los signos clínicos de la retención placentaria incluyen secreción vaginal oscura y espesa, 24 hs después de la finalización del parto, y palpación de una masa en el abdomen, en caso de placenta con fetos retenidos. El tratamiento consiste en administración de oxitocina para ayudar a la expulsión de la placenta y/o los fetos retenidos.1, 3
La metritis ocurre entre el primer y el séptimo día que siguen a la parición y se define como la infección ascendente del útero en el posparto inmediato. Los signos clínicos incluyen fiebre, deshidratación, depresión, anorexia, lactación insuficiente, negligencia materna con la cría y secreción vaginal purulenta o sanguinopurulenta.1, 3
El prolapso uterino es una alteración poco común en el parto.2 Se manifiesta en hembras jóvenes primíparas o multíparas, en general, inmediatamente o pocas horas después del nacimiento del último cachorro. El tratamiento incluye la reposición manual y la amputación. Por lo usual, se realiza la ovariohisterectomía.1 La involución uterina habitualmente se completa a las 12 semanas posparto; si la secreción vaginal sanguinolenta se extiende por más de 6 semanas, debe sospecharse esta patología.1
La ruptura uterina debe considerarse una alteración poco común en el posparto. Puede ocurrir cuando la perra ha sido tratada con oxitocina por distocia. los signos clínicos incluyen dolor y distensión abdominal. El diagnóstico se confirma por laparotomía y el tratamiento es la ovariohisterectomía.1
La subinvolución de sitios placentarios ocurre en perras menores de 3 años. El animal está normal, pero con colporrea inolora intensa y persistente de 7 a 12 semanas de duración. Generalmente, el cuadro remite de forma espontánea y no requiere tratamiento.3
Sólo se ha reportado un caso clínico de intususcepción uterina4 y, en la bibliografía convencional, no se la considera entre las patologías del posparto. Por ello, a partir del relato del caso que sigue, creemos importante su inclusión en el diagnóstico diferencial de las alteraciones que puede sufrir la hembra tras el parto.
Caso clínico
Se presenta en el Hospital del Departamento de Pequeños Animales de la Facultad de veterinaria un canino hembra, Cocker dorado, de 2,5 años y 12 kg, con cuadro de depresión posparto.
Los datos anamnésicos son los siguientes: 2 días antes, parición de 5 cachorros normales, secreción vulvar y contracciones uterinas persistentes.
Al examen físico, la paciente presenta secreción vulvar mucosanguinolenta con olor fétido, dolor abdominal con presencia de masa palpable, mucosas normales, temperatura de 39,7 ºC, estado corporal bueno, sensorio deprimido.
Se procede a la realización de un examen ecográfico, en el que se visualiza un útero de 3 cm de diámetro sin alteraciones evidentes. El examen radiográfico no pone en evidencia restos fetales.
Debido a la persistencia de los signos clínicos -a pesar del tratamiento conservador con líquidos endovenosos y antibióticos- y al deterioro general de la paciente, se decide realizar una laparotomía exploratoria.
Técnica quirúrgica
Como medicación preanestésica, se administran ketamina (5 mg/kg IM) y acepromacina (0,05 mg/kg IM). la inducción se realiza con tiopental (7,5 mg/kg) y el mantenimiento con halotano al 2,5%.
Para analgesia se utilizan flunixina meglumina (0,25 mg/kg) y tramadol (2,2 mg/kg). A modo de antibioticoterapia se administra amoxicilina (22 mg/kg IM).
Luego de la tricotomía y la preparación aséptica del campo quirúrgico, se procede a realizar la celiotiomía. Todos los órganos abdominales son visualizados hasta exteriorizar el útero, en el cual se evidencia una intususcepción del tercio medio del cuerno uterino izquierdo (fig. 1). Se procede a su restablecimiento anatómico (fig. 2) y a continuación se lleva a cabo la ovariohisterectomía tradicional.
Finalmente, se efectúa el cierre de la línea media con puntos simples de material no reabsorbible; subcutáneo y piel se suturan de forma tradicional con material absorbible 2-0.
La medicación posoperatoria incluye amoxicilina (22 mg/kg, cada 12 hs, durante 7 días), dipirona (25 mg/kg, cada 12 hs, durante 7 días) y carprofeno (2,2 mg/kg, cada 12 hs, durante 7 días).
Cuidados posquirúrgicos
El animal permanece durante 15 días con collar isabelino y se le realiza limpieza diaria de la herida quirúrgica con solución de yodopovidona, hasta la extracción de los puntos. Pasados estos 15 días, la paciente recibe el alta médico.
Conclusiones
Como lo mencionan distintos autores, las patologías encontradas en el posparto son variadas y muchos de los signos clínicos se relacionan.1 El diagnóstico de tales patologías, además de requerir una evaluación clínica minuciosa, se basa en el examen ultrasonográfico, aunque en algunos casos éste no es conclusivo y se debe realizar una laparotomía exploratoria.
La intususcepción uterina es una alteración infrecuente, tanto así que no se la incluye en la bibliografía tradicional, y sólo es reportada por Gorham y Spink como un hallazgo casual.4
Tener en cuenta esta alteración en el diagnóstico, así como en la interpretación de imágenes ultrasonográficas, ayuda a realizar un diagnóstico diferencial másrápido y, por consiguiente, el tratamiento quirúrgico apropiado para evitar posibles complicaciones, como necrosis del cuerno uterino.
_img_390.jpg)
Referencias bibliográficas
1. linde-Forsberg, C., Enerote, A., Anormalidades da prenhez, do parto e do período periparto. In: Ettinger, S.j.; Feldman, E.C. Tratado de Medicina Interna. Río de janeiro, Guanabara Koogan S.A., 5a edición, vol.
2, págs. 1609-1621. 2004. 2. Alan, M., Cetin, y., Sendag, S., Eski, F., Short communication. True vaginal prolapse in a bitch. Animal Reproduction Science 100:411-414. 2007.
3. Wanke, M.M., loza, M.E., Monachesi, n.E., Comercio, E.A., Parto y puerperio patológicos. En Wanke, M.M., Gobello, C., Reproducción en Caninos y Felinos Domésticos. Buenos Aires, Editorial Inter-Médica. Págs. 55-74. 2006.
4. Gorham, M.F., Spink, R.R., Uterine intussusception in a Chow Chow. Mod veterinary Practice. 56:35, 1975.
Vademecum
-
Nombre del laboratorio
-
Nombre del producto
-
Droga
-
Accion
-
Especie
-
Aplicacion