La verdadera urgencia de una obstrucción urinaria
RESUMEN: en el presente trabajo, se intenta mostrar las verdaderas causas de la urgencia originada en una obstrucción urinaria. Si bien en dicha situación se produce una aguda elevación de las toxinas urémicas habituales, el verdadero cuadro de urgencia está dado por la elevación abrupta de ciertos iones plasmáticos que intervienen en la regulación de los potenciales de membrana de las células y que normalmente se encuentran en niveles plasmáticos bajos (debido a que se trata de iones intracelulares).
09 de Junio de 2011: Por Martín Acacia y Mónica Gregori
Introducción
La obstrucción urinaria completa ocasiona un aumento de la azotemia, lo cual se conoce como síndrome urémico posrenal. Un concepto que hay que tener en cuenta es que todo cuadro de síndrome urémico está relacionado con una caída considerable de la filtración glomerular, por lo tanto se produce aumento de nUS, creatinina y otros residuos nitrogenados no proteináceos de la sangre. Éstos son los desechos que todo médico tiene en consideración. Sin embargo, existen muchas otras sustancias que también se acumulan en estos pacientes, generando muchas veces situaciones que, desde el punto de vista de la urgencia, tienen mayor importancia que las mencionadas. Entre ellas se encuentran todos los iones sanguíneos, es decir, sodio, cloro, potasio, magnesio, fósforo, etc, así como cientos de sustancias denominadas moléculas medias (por su peso molecular) que son desconocidas actualmente desde el punto de vista químico (más allá de conocer su peso molecular).
La elevación de estas otras sustancias, menos consideradas en general en el paciente obstruido, es el verdadero mo- tivo de la urgencia del cuadro de obstrucción. Tanto la hiperpotasemia, así como la hipermagnesemia, la hipernatremia, la hipercloremia, etc, generan diferentes cuadros que pueden ser incompatibles con la vida del paciente.
La diferencia de carga que se produce entre los iones intracelulares y los extracelulares, es la que genera el potencial de membrana celular de-90 mv (en la cara interna de la membrana). Este potencial de membrana es originado por la diferencia de concentración de los cationes y los aniones en el líquido intracelular y el extraceluclar. Dicha diferencia de concentración está dada en forma pasiva por la difusibilidad de la membrana a los iones (la membrana celular es más permeable al potasio que al sodio), por una atracción electroquímica (un catión es atraído hacia el lado opuesto cuando en dicho sector hay carga negativa) y finalmente por la tendencia a favor de un gradiente de concentración (de donde hay mayor concentración hacia donde es menor). luego, existen mecanismos activos que regulan dicho potencial de membrana, básicamente constituidos por la bomba de na+/K+ de la membrana celular, que es la que en definitiva mantiene la diferencia de concentración (ya que todos los movimientos pasivos dejarían de ser significativos en el momento en que las concentraciones iónicas a ambos lados de la membrana llegan al equilibrio electroquímico o de concentración de cada ion en particular). Esta bomba de na+/K+ saca de la célula 3 moléculas de na+ por cada 2 de K+.
La importancia de la existencia de este potencial de membrana radica no sólo en la capacidad de transmisión de la información de la célula nerviosa; así como la contractilidad de una fibra muscular, también influye en el funcionamiento en general de todas las células (ya que determina la concentración iónica del líquido intracelular de las células y, por lo tanto, de su actividad y función).
Hiperpotasemia
Se considera hiperpotasemia a toda concentración sérica de potasio mayor a 5,5 mEq/l en el perro y 5 mEq/l en el gato. los cuadros de hiperpotasemia puede presentar diferente magnitud y gravedad, dependiendo del nivel de potasio sérico del paciente. El potasio es un ion monovalente con altas concentraciones intracelulares, las cuales son mantenidas por efecto de la bomba de na+/K+ de la membrana celular de todas las células corporales. La importancia clínica de la hiperpotasemia radica en sus efectos sobre el sistema cardiovascular, específicamente sobre la contractilidad cardíaca. Este es el motivo por el cual constituye una verdadera urgencia. El elevado nivel de potasio extracelular impide la despolarización celular que desencadena la contracción de la fibra muscular, lo que genera un corazón fláccido y, por lo tanto, lleva al paro cardíaco.
Si bien, generalmente, las veterinarias no cuentan con equipos para poder realizar un ionograma en el momento de la urgencia, los niveles de potasio presentes en un animal pueden estimarse mediante una tira de electrocardiograma (ECG) o un monitor cardíaco, que son más habituales de encontrar.
Las modificaciones en el ECG encontradas en un paciente con hiperpotasemia serán:
1) las ondas T se vuelven más altas y espigadas con una base estrecha
2) los complejos QRS se ensanchan
3) se prolongan los intervalos P-R
4) las ondas P se hacen más pequeñas y anchas
5) en pacientes con hiperpotasemia intensa desaparecen las ondas T por detención auricular
6) las hiperpotasemias más graves causan fusión del QRS-T lo que muestra un ritmo idioventricular complejo ancho seguido por fibrilación ventricular o asistolia (fig. 1).
Tratamiento
Es importante mencionar que cualquiera de los tratamientos que se describen a continuación va acompañado de un correcto vaciado de la vejiga, ya sea por medio de un sondaje uretral o por algún otro tipo de derivación urinaria (talla vesical transitoria o definitiva, etc.) que garantice el correcto flujo urinario.
El tratamiento de la hiperpotasemia dependerá de su nivel plasmático. Existen tres posibles procedimiento terapéuticos:
1. El tratamiento básico de la hiperpotasemia se aplica cuando ésta se encuentra en niveles de entre 5,5 y 7 mEq/l. En dichos casos se debe realizar una fluidoterapia con dextrosa. la dextrosa favorece la liberación de insulina por parte del páncreas. la insulina, a su vez, estimula la bomba de glucosa, la cual transporta al interior de la célula no solamente glucosa, sino también potasio, disminuyendo de esta forma la potasemia (no disminuye el potasio total del organismo).
2. Cuando la potasemia está entre 7 y 8 mEq/l se emplea insulina corriente a razón de 0,1-0,25 UI/kg, seguida de una dosis de glucosa hipertónica equivalente a 1-2 g/UI de insulina utilizada. la glucosa hipertónica se usa en estos casos para evitar una hipoglucemia por la administración de la insulina. junto a la insulina se puede utilizar gluconato de calcio al 10% dado a razón de 0,5-1 ml/kg Ev, cada 15 minutos. Este último bloquea los efectos cardiotóxicos de la hiperpotasemia. Básicamente, el calcio ingresa a la fibra muscular cardíaca por medio de los conductos lentos de sodio y calcio y, una vez allí, genera impermeabilidad de la membrana celular al potasio, de modo que éste último no puede salir de la célula.
3. la tercera terapéutica se usa en pacientes con niveles de potasio por encima de 8 mEq/l y consiste en la utilización de tratamientos de diálisis peritoneal o hemodiálisis para el descenso rápido de la potasemia.
Hipermagnesemia
El magnesio es un ion bivalente intracelular, con altas concentraciones en huesos y músculos (ellos reúnen el 80% del magnesio corporal), corazón e hígado. Sólo menos del 1% del magnesio total se encuentra en plasma y líquidos intersticiales.
Fundamentalmente, el magnesio tiene diferentes funciones relacionadas con el accionar de ciertas bombas del organismo, entre ellas la de sodio/potasio celular (ATPasa na+/K+) y la de calcio/protones (ATPasa Ca++/H+). También interviene en la producción de citocinas, la activación de linfocitos y la regulación del tono del músculo liso vascular.
La única forma en que se genera una hipermagnesemia en el organismo tiene que ver con un descenso abrupto de la filtración glomerular. Por lo tanto, en toda aquella situación que pueda producir un síndrome urémico, podemos encontrar cuadros de hipermagnesemia.
El magnesio se elimina del organismo por medio del tubo digestivo y el riñón. Su nivel plasmático normal se encuentra entre 1,7 y 2,4 mg/dl en perros. Cuando el paciente presenta hipermagnesemia, manifiesta una debilidad importante e hiporreflexia, asociados a depresión respiratoria y del sensorio. En cuadros graves puede producir coma.
A nivel cardíaco, se presenta prolongación del intervalo P-R, ensanchamiento del complejo QRS debido al retraso de la conducción atrioventricular e interventricular. Sólo valores muy elevados pueden generar bloqueos atrioventriculares de tercer grado y asistolia. Probablemente la consecuencia cardiovascular más notoria sea una marcada hipotensión por relajación de los vasos de resistencia vascular. Un dato importante a tener en cuenta en el momento de establecer el tratamiento, es que el calcio tiene una actividad antagonista al magnesio a nivel de la placa mioneural.

Tratamiento
Tal como mencionamos en el caso de la hiperpotasemia, el primer paso del tratamiento radica en garantizar la desobstrucción de la vía urinaria de alguna forma (sondaje uretral, etc.), ya que es ésta la verdadera causa de la anormalidad iónica.
Una vez desobstruido el paciente, o de manera simultánea, se deberá realizar una fluidoterapia en base a solución fisiológica y administrar furosemida para facilitar la eliminación del magnesio por la orina.
Los pacientes que manifiesten cuadros de arritmias cardíacas pueden ser tratados con gluconato de calcio Ev para contrarrestar los efectos cardiovasculares de la hipermagnesemia.
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