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El pH de la piel en perros como variable fisiológica importante en dermatitis infecciosas crónicas. Resultados preliminares

La piel es el órgano más grande del organismo y, dependiendo de la especie y la edad, puede representar entre el 12-24% del peso corporal de un animal. Su pH fluctúa, según la zona corporal, entre 6,2-7,8 (Merck, 2000). En caninos, el rango comúnmente encontrado varía de 5,5 a 7,2, pero estudios realizados en los últimos años indican que en ciertas zonas del cuerpo del animal ese rango puede variar de 6,4 a 9,14.

21 de Junio de 2011: Por Tártara, G.;1;2 Sarradell, J.;1 González Beltrán,

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Introducción

La piel es el órgano más grande del organismo y, dependiendo de la especie y la edad, puede representar entre el 12-24% del peso corporal de un animal. Su pH fluctúa, según la zona corporal, entre 6,2-7,8 (Merck, 2000). En caninos, el rango comúnmente encontrado varía de 5,5 a 7,2, pero estudios realizados en los últimos años indican que en ciertas zonas del cuerpo del animal ese rango puede variar de 6,4 a 9,14.

La función principal de la piel es proteger al organismo de influencias externas físicas, químicas y biológicas. 6 La piel del perro tiene diferencias anatómicas y fisiológicas en relación a la piel del ser humano, tales como pH más alcalino, menor grosor, carencia de glándulas sudoríparas en gran parte del cuerpo, y mayor densidad de los folículos pilosos, lo que la hace más propensa a las infecciones.1

El rol que juega el pH cutáneo en la función de barrera de la piel ha sido motivo de debate por más de un siglo. Hallazgos recientes muestran que el pH influye en la permeabilidad de la barrera cutánea y en los procesos normales de queratinización. Asimismo, se ha demostrado que el aumento del pH de la superficie cutánea estimula el desarrollo microbiano, favoreciendo la producción de infecciones por agentes patógenos, tales como Staphylococcus intermedius y Malassezia pachydermatis.1, 3

En la práctica clínica es indispensable caracterizar los aislamientos de estafilococos de acuerdo a su sensibilidad a los antibacterianos. Estudios in vivo e in vitro indican que a medida que se incrementa el pH, los estafilococos patógenos logran una mayor multiplicación y exhiben cambios importantes en la susceptibilidad, tornándose resistentes a la mayor parte de los antibióticos.3, 8, 9

Los objetivos del presente trabajo fueron: 1) aislar e identificar los agentes patógenos asociados a los casos de dermatitis crónica canina; y 2) medir los valores del pH de la piel en perros con dermatitis infecciosas crónicas, para evaluar su importancia como factor predisponente de la patología.

 

Materiales y métodos

Muestras

Se estudiaron 17 perros provenientes de clínicas veterinarias de Rosario, que acudieron a la consulta por padecemiento de dermatitis crónica diseminada, con lesiones escamosas y secas. De cada perro se analizaron muestras de hisopados y raspados de la piel lesionada. Para la toma de muestras, se utilizaron hisopos estériles humedecidos con agua destilada estéril para lograr una mayor adherencia de las bacterias de la lesión. Se frotó con firmeza sobre los collarines epidérmicos secos. Luego, se colocó cada hisopo en medio de transporte de Stuart, para su envío al laboratorio de Microbiología. No se aplicó ningún producto antiséptico sobre el sitio de la lesión, en forma previa a la toma de la muestra.

  

  

Bacteriología

Las muestras de hisopados de piel se sembraron en agar sangre equina al 10% y en agares selectivos de Mc Conkey y manitol salado. Se incubaron a 37 ºC durante 24 hs y las colonias se identificaron mediante pruebas bioquímicas convencionales.2

Micología

Las muestras se obtuvieron mediante raspados en las lesiones cutáneas compatibles, previa limpieza con alcohol al 70% y elementos estériles.7

Se realizó observación directa de las muestras con:

- hidróxido de potasio al 20%

- coloración azul de lactofenol;

- tinción fluorescente de blanco de calcoflúor.

Cultivo:

Las muestras se sembraron en agar de Sabouraud glucosado solo y con el agregado de aceite de oliva estéril y medio de Dixon modificado. Los cultivos se incubaron a 32 ºC durante 4 a 7 días.

Determinación del pH en piel

Los valores se tomaron en la región dorsocraneal del flanco, previa aplicación sobre la piel de 0,2 ml de agua bidestilada estéril hervida y estacionada durante 24 hs. Se utilizaron un medidor electrónico de pH (Skincheck pH Meter; Hanna Instruments), un electrodo especial para piel (Electrode Skincheck 1 HI 1413B/50), solución de calibración HI 77400P, solución Storage HI 70300l. De manera consecutiva, se realizó la medición del pH con tiras de papel indicador de pH de Merck (pH 5,4-7 Special Indicator, roll length 4,8 m).

Todos los perros padecían afecciones dermatológicas crónicas y habían sido derivados de otros consultorios, tras fracasar los tratamientos previos. Por este motivo, se optó por aplicar un protocolo de pruebas para diagnóstico12 e implementar el tratamiento específico. Se decidió realizar una primera medición del pH de la piel en la primera consulta (figs. 1 a 4) y una segunda medición al momento de dar el alta (figs. 5 a 8).

      

Estudios complementarios

A cada animal se le realizó análisis de sangre con hemograma completo, dosaje de urea, creatinina, transaminasas hepáticas, colesterol, triglicéridos y glucemia; además de ecografía de glándulas tiroides, adrenales, gónadas e hígado.

Resultados y discusión

De las muestras de piel analizadas, 6 resultaron negativas. En las 11 restantes se obtuvieron bacterias del género Staphylococcus, entre las cuales la especie hallada con mayor frecuencia fue Staphylococcus intermedius, aislada en 9 casos, seguida por Staphylococcus spp coagulasa negativo (SCn) en 2 casos (cuadro 1). En un solo raspado de piel se pudo observar por microscopia directa, mediante tinción de Gram, un alto número de células compatibles con Malassezia spp, pero no se logró el aislamiento del agente. los casos negativos al cultivo correspondieron a pacientes con antibioticoterapia previa inefectiva, que había sido instaurada sin la determinación y caracterización del agente causal mediante cultivo y antibiograma (véase fig. 1). Esto suele ser motivo de fracasos terapéuticos y tendencia a la cronicidad de la patología, pues no se toman como base las evidencias que aportan los estudios complementarios.12

En el cuadro 1 se presentan los valores de pH de piel hallados en los perros. Se pueden observar la variabilidad entre los individuos estudiados hasta el momento y la falta de coincidencia en todos los casos entre la primera y la segunda medición. También es evidente la coincidencia de los valores de pH obtenidos con ambos métodos de medición. En la mayoría de los casos estudiados, se observó un aumento en el valor del pH de piel en la segunda medición, la cual correspondió a la etapa de curación del paciente. los resultados variables obtenidos en la segunda medición del pH, correspondientes a los perros curados, demuestran la importancia del seguimiento de este parámetro biofísico de la piel, a lo largo del tratamiento de cada paciente. En ningún caso se pudo relacionar un valor de pH determinado con la etiología de la infección, lo cual amerita continuar con la investigación.

En el cuadro 2 se puede observar que en algunos perros, como Mía y Cristal (resultados de los estudios complementarios compatibles con hipotiroidismo), osco (resultados de los estudios complementarios compatibles con hiperplasia prostática hormonal) y Caramelo (no se le pudieron realizar estudios complementarios), el valor del pH de la piel en la segunda medición descendió con respecto al de la primera. Estos datos sugieren que el valor del pH de la piel podría estar influenciado por alteraciones hormonales del paciente, más allá de las diferencias en el valor del pH halladas por otros autores para cada sexo.13

Conclusiones

De acuerdo a los resultados obtenidos en este estudio, sugerimos realizar la identificación del agente causal y el antibiograma como prácticas de rutina en los casos de dermatitis crónica canina.

Ambos métodos implementados para la medición del pH de la piel, resultaron confiables, de modo que se los puede utilizar independientemente para evaluar dicho parámetro en los perros afectados.

En los perros analizados, no hubo ninguna coincidencia en el valor del pH, lo que demuestra el carácter individual de este parámetro.

No se ha podido relacionar el valor del pH como factor predisponente de las infecciones de la piel en la población analizada hasta el momento.

La importancia de realizar estas mediciones radica en el conocimiento del valor del pH de la piel en cada paciente, para adecuar las condiciones del tratamiento, tanto en el inicio de la terapia como durante el mantenimiento de la salud de su piel (elección del champú, frecuencia del baño y realización del corte de pelo sanitario).

Referencias bibliográficas

1. Carlotti et al., Shampoo therapy in veterinary dermatology. Proceedings 29th World Congress of World Small Animal veterinary Association. 2004.

2. Holt, j.G., Krieg, n.R., Sneath, P.H.A., Staley, j.T., Williams, S.T., Gram positive cocci. In Brergey´s Manual of Determinative Bacteriology. 9th edition. Baltimore, Maryland, Williams and Wilkins (eds). pp. 544-551. 1994.

3. Matousek, j.l., Campbell, K.l., A comparative review of cutaneous pH. veterinary Dermatology 13:293-300. 2002.

4. Matousek, j.l., Campbell, K.l., Kakoma, I, Solter,P.F., Schaeffer, D.j. Evaluation of the effect of pH on in vitro growth of Malassezia pachydermatis. Can j vet Res 67(1): 56-59. 2003.

5. Matousek, j.l, Campbell, K.l., Schaeffer, D.j., Kakoma, I., The effects of four acidifyng sprays, vinegar, and water on the cutaneous pH levels of eight dogs. j Am Anim Hosp Assoc 39(1):29-33. 2003

6. neira, M.j., Simón, C., Uso del bifonazol al 1% shampoo en el tratamiento de Malassezia pachydermatis en caninos. http://fullanimals.blogspot.com. Acceso 2007.

7. negroni, R., Manual de Procedimientos para laboratorios de Micología Médica. Buenos Aires. Argentina.

8. Piriz et al., Comparative in vitro activity of 11 betalactam antibiotics against 91 Staphylococcus intermedius strains isolated from staphylococcal dermatitis in dogs. j vet Med B 42:293. 1995.

9. Piriz et al., In vitro activity of fifteen antimicrobial agents against methicillin-resistant and methicillin- susceptible Staphylococcus intermedius. j vet Pharmacol Ther 19:118. 1996.

10. Ramos l., Ramadán S., lópez C., Bulacio l., Mellado S., Empleo de discos de papel secante para la conservación de cepas de Malassezia spp. Rev Iberoam Micol 23:110-112. 2006.

11. Tártara, G.P., Marro, A.v., Sarradell, j.E., Anthony, l., François, S., Resistencia antibiótica de Staphylococcus intermedius provenientes de perros con dermatitis. v Congreso Bioquímico y IX Encuentro Bioquímico, Fac. de Cs. Bioquímicas y Farmacéuticas, UnR, Rosario. libro de resúmenes, pág. 14. Agosto de 2009.

12. Tártara, G.P., Sarradell, j.E., Marro, A.v., Anthony, l.M., François, S., 2009. Elaboración de un protocolo para el diagnóstico y tratamiento de dermatitis infecciosas crónicas en perros. X jornadas de Divulgación Técnico-Científicas, Fac. de Cs. veterinarias, UnR. libro de resúmenes, págs. 233-234. 2009.

13. young, l.A., Dodge, j.C., Guest, K.j., Cline, j.l., Kerr, W.W., Age, breed, sex and period effects on skin biophysical parameters for dogs fed canned dog food. j nutr 132: 1695S-1697S. 2002.