- Parte II.Terapéutica respiratoria
Antitusivos y expectorantes (véase tabla III)
El objetivo de la terapia
antitusiva es reducir la frecuencia e intensidad de la tos.
El uso de los supresores de la tos debe ser prudente y se contraindica si la misma es
productiva. Siempre que sea posible debe identificarse y tratarse la causa promotora.
Los broncodilatadores se consideran antitusivos periféricos debido a
su efecto
sobre el calibre de las vías aéreas, que amortigua la estimulación de receptores de
irritantes inducida por la deformación mecánica de la pared bronquial durante la
bronconconstricción. La efedrina es broncodilatadora, descongestiva y un
constituyente habitual en fórmulas para la tos. Otros ejemplos son la teofilina e
isoproterenol. Dentro de los antitusivos periféricos también se encuentran los
agentes mucocinéticos e hidratantes. Los primeros facilitan la remoción de las
secreciones respiratorias, con lo cual reducen uno de los estímulos tusígenos más
potentes. La mucocinesis es inducida con drogas que mejoran la actividad ciliar
(b-agonistas y metilxantinas) o que potencian el movimiento de las secreciones
bronquiales al cambiar la viscosidad. Esta se reduce con hidratación (agua o solución
salina estéril), aumento del pH (bicarbonato), incremento de potencia iónica
(bicarbonato y solución salina) o ruptura de enlaces S-S en el moco (acetilcisteína o
yodo). Los agentes hidratantes se dan por vía parenteral o aerosolización
(humidificadores o baño de vapor). La eficacia de la aerosolización en la licuación
de las secreciones respiratorias inferiores es controvertida. El máximo beneficio
sucedería en las vías altas pero esto depende del tamaño de las partículas y patrón
respiratorio. De hecho, los aerosoles blandos (agua y solución salina) podrían ser
nocivos para la función mucociliar.
La N-acetilcisteína (bucal o en aerosol) destruye las uniones
disulfuro de la
mucoproteína y así las moléculas resultantes son menos viscosas e incapaces de
adherirse a los detritos inflamatorios. Asimismo, actúa como precursor del
glutatión, un barredor de oxirradicales libres asociados con la inflamación.
También induciría secreción respiratoria probablemente mediante reflejo
gastropulmonar. En dosis altas es emética. A menudo se la combina con
antimicrobianos en aerosoles porque mejora su penetración en el moco infectado.
Como sus metabolitos son azufrados debe utilizarse con cuidado en hepatópatas
encefalopáticos. Su aerosolización puede originar broncoconstricción refleja
debido a la estimulación de receptores de irritantes y debería estar precedida
con broncodilatadores.
Los expectorantes como el IK no son antitusivos pero muchas veces se
emplean
como adyuvantes en el control de la tos por facilitar la remoción de la causa
incitante. Incrementan la fluidez de las secreciones respiratorias mediante
diversos mecanismos. Si bien las fórmulas combinadas de antitusivos y
expectorantes parecen irracionales, los primeros no impedirían la estimulación
del reflejo tusivo inducida por las secreciones licuadas. Se desconoce el mecanismo
de acción expectorante de la guaifenesina, un ingrediente habitual en las
formulaciones para la tos.
Los antitusivos de acción central se clasifican en narcóticos y no
narcóticos. Los
primeros deprimen la sensibilidad del centro de la tos a los estímulos aferentes
pero pueden asociarse con acción sedante así como estreñimiento con el uso
crónico. Pueden emplearse morfina, codeína e hidrocodona; la última es más
potente y causa menor depresión respiratoria que la codeína. El tartrato de
butorfanol (bucal, parenteral) es un poderoso antitusivo en los perros y gatos y
tiene la ventaja de no ser una droga restringida. El dextrometorfan, un opioide
no narcótico, produce sedación mínima en animales pequeños, con igual eficacia
que la codeína y empleo seguro en felinos. La noscapina, un alcaloide opioide no
adictivo, tiene propiedades similares a la codeína.
Sus indicaciones
contemplan la sinusitis (alérgica o virósica), estornudo inverso
u otras complicaciones del goteo posnasal. Se prefiere la terapia tópica intermitente
para facilitar la respiración y reducir el volumen de rinorrea. Los antihistamínicos
(dimenhidrinato y difenhidramina) y los a-adrenérgicos (efedrina, seudoefedrina y
fenilefrina) son descongestivos eficaces por ruta bucal o tópica (preferida para los
a-adrenérgicos). El empleo prolongado de la efedrina puede agotar los depósitos de
norepinefrina con la resultante resistencia a los efectos. La congestión por rebote
puede originarse por efectos b secundarios.
Las indicaciones primarias
para la aerosolización son la oferta directa de drogas
al árbol respiratorio y la licuefacción/movilización de secreciones. Las ventajas
son obvias: alta concentración de droga en el tejido blanco, menor probabilidad de
reacciones tóxicas y prolongación del efecto farmacológico (al evitar el pasaje
hepático). El tamaño óptimo para que las partículas se depositen en la tráquea es
de 2 a 10 µ y en las vías periféricas de 0,5 a 5 µ. Menos del 10 al 20% de la droga
aerosolizada tal vez alcance el sistema traqueobronquial e incluso mucho menos
llegará a las vías aéreas periféricas. La terapia pierde eficacia cuando el patrón
respiratorio se hace superficial y rápido: disminuye la profundidad de penetración
y se deposita mayor cantidad de droga en las regiones aéreas altas. La
aerosolización con máscara limita la oferta de droga al árbol traqueobronquial, ya
que las partículas se depositan en los cornetes nasales y orofaringe. También se
puede perder utilidad debido a la estimulación de los receptores de irritantes y
bronconstricción refleja. La resistencia del animal al método (por ej., aplicación
de la máscara) puede exacerbar la aflicción respiratoria e interferir con la
administración de la droga. Se puede hacer un pretratamiento con broncodilatador
b-adrenérgico (10 minutos antes) o incluirlo en el medicamento aerosolizado (por
ej., 100 mg de aminofilina). En los pacientes veterinarios la aerosolización se
emplea con mayor asiduidad para administrar mucolíticos (por ej., solución salina)
y a veces antibióticos. Las indicaciones para la aerosolterapia comprenden las
broncopatías crónicas e infecciones respiratorias altas y bajas. Las drogas
recomendadas se mencionan en la tabla IV.
Las infecciones
respiratorias bajas deben considerarse como serias. Las del árbol
traqueobronquial son menos peligrosas pero constituyen contribuyentes importantes
en enfermedades más graves como el asma. Si bien las infecciones sinusales rara
vez son riesgosas para la vida, su tratamiento es engorroso y por lo regular se
acompaña con manifestaciones indeseables.
Las especies de Pasteurella y Moraxella (tal vez
apatógena) son los organismos
más aislados en el sistema respiratorio de los gatos con broncopatía. En los perros
la Bordetella bronchiseptica es el agente más prevalente en las enfermedades
traqueobronquiales; la Bordetella, E. coli, Pseudomonas spp, Klebsiella
spp y
Streptococcus zooepidemicus son patógenos primarios rutinarios en la
neumonía.
Otros microbios asociados con enfermedad respiratoria en los animales pequeños
incluyen al Staphylococcus spp, y estreptococos a y ß-hemolíticos. La neumonía por
aspiración o abscesos pulmonares justifican la consideración de los anaerobios
como elementos patógenos. Resulta controvertido el papel bacteriano en la
broncopatía crónica canina y felina.
La selección de la droga más conveniente debería basarse en el
cultivo/
antibiograma. Se prefieren las drogas bactericidas, pero deben alcanzar
concentraciones tisulares adecuadas. En general, la distribución al parénquima
pulmonar es apropiada a excelente para la mayoría de los fármacos. Para las
infecciones altas se prefieren las drogas liposolubles (por ej., quinolonas,
cloranfenicol).
Las ß-lactamas son excelentes drogas de primera elección en muchas
bacteriosis.
La amoxicilina tiene buena absorción enteral, se distribuye a los pulmones y se
caracteriza por un amplio espectro de actividad. Tal vez sea adecuada su
distribución en los senos inflamados. El agregado del ácido clavulánico, protector
contra la ß-lactamasa, incrementa la eficacia de la amoxicilina contra anaerobios y
aerobios grampositivos y negativos. Esta combinación es bien tolerada por perros
y gatos. Las cefalosporinas de primera generación (cefalotina, cefalexina, cefaclor)
también son excelentes para los gramnegativos aunque pueden no serlo frente a
las anaerobiosis. Las de tercera generación y penicilinas de espectro extendido
(ticarcilina) se indican para las infecciones serias o riesgosas para la vida por
gramnegativos. Las fluoroquinolonas tienen muy buena distribución pulmonar y son
bactericidas frente a aerobios gramnegativos (incluidas las especies de Pseudomonas)
así como Mycoplasma sp, un organismo que puede participar en las enfermedades
bronquiales. La enrofloxacina fue empleada en el tratamiento de la sinusitis crónica
en gatos con buena tolerancia, aun administrada durante varias semanas. El uso de
la ciprofloxacina, una fluoroquinolona humana, es cuestionable en veterinaria porque
es un metabolito importante de la enrofloxacina.
Los aminoglucósidos también son eficaces para las infecciones a
gramnegativos
peligrosas o complicadas. Su distribución pulmonar es adecuada aunque de menor
nivel que para las quinolonas. La aerosolización puede acrecentar su eficacia
terapéutica aunque se la indica en conjunción con la ruta parenteral. Como
alternativa se opta por una combinación sinérgica (por ej., aminoglucósidos y
penicilinas).
Si bien las sulfas y combinaciones trimetoprima-sulfonamida tienen una
buena
distribución en los tejidos respiratorios, se sugirió que la emergencia de cepas
resistentes de varios organismos puede restringir su provecho. El cloranfenicol es
una buena primera opción para infecciones respiratorias no complicadas; empero,
es bacteriostático y no bien tolerado por el gato.
La terapia de las micosis dimórficas pulmonares (blastomicosis,
histoplasmosis,
coccidioidomicosis) es difícil. La anfotericina B y el ketoconazol en general muestran
eficacia contra estos microorganismos. Como la acción de la primera es de comienzo
más rápido, por lo común se prefiere su empleo para los cuadros graves que
amenazan la vida. La combinación de anfotericina B y ketoconazol demostró eficacia
en el tratamiento de la blastomicosis canina con reducción de la toxicidad. El
itraconazol y fluconazol superan al ketoconazol en el tratamiento de todos los hongos
dimórficos. Una de sus ventajas es la mayor penetración tisular. El enilconazol se
utilizó en forma tópica para el tratamiento de la aspergilosis nasal en perros y gatos.
En estos últimos se comunicaron casos de mortalidad a pesar de la terapia médica.
LECTURAS SUGERIDAS Abraham WM, Stevenson JS, Garrido R: A possible role for PAF in allergen-induced late responses:
Altiere RJ, Diamond L: Comparison of
vasoactive intestinal peptide and isoproterenol relaxant effects
in isolated cat airways. J Appl Physiol 56:986-992, 1984
Altiere RJ, Szarek JL, Diamond L: Neuronal
control of relaxation in cat airways smooth muscle. J Appl
Physiol 57:1536-1544, 1984
Amis TC: Chronic bronchitis in dogs. In Kirk
RW (ed): Current Veterinary Therapy IX: Small Animal
Practice. Philadelphia, WB Saunders, 1986, pp 306-312
Arrang JM, Garbarg M, Lancelot JC, et al:
Highly potent and selective ligands for histamine 3-
receptors. Nature 327:117-123, 1987
Barnes PJ: Our changing understanding of asthma. Respir Med 83[suppl]:217-265, 1989
Barnes PJ: The drug therapy of asthma:
Directions for the 21st century. Agents Actions 23
(suppl):293-313, 1988
Barnes PJ, Chung KF, Page CP: Inflammatory
mediators and asthma. Pharmacol Rev
40:49-84, 1988
Bauer T: Pulmonary hypersensitivity
disorders. In Kirk RW (ed): Current Veterinary Therapy IX:
Small Animal Practice. Philadelphia, WB Saunders, 1986, pp 369-376
Bemis DA, Appel MJG: Aerosol, parental, and
oral treatment of Bordetella bronchiseptica infection in
dogs. J Am Vet Med Assoc 170:1082, 1977
Benyon RC, Robinson C, Church MK:
Differential release of histamine and eicosanoids from human skin
mast cells activated by IgE-dependent and non-immunological stimuli. Br J Pharmacol
97:898-904, 1989
Blair AM, Woods A: The effects of
isoprenaline, atropine, and disodium cromoglycate on ciliary motility
and mucous flow in vivo measured in cats. Br J Pharmacol 35:P379 P380, 1969
Boothe DM: Anaerobic infections in small animals. Problems in Veterinary Medicine 2:330-347, 1990
Brain JD: Factors influencing deposition of
inhaled particles. 11l Proceedings of the 3rd Veterinary
Respiratory Symposium. Chicago, IL, October 1983, p 25.
Chand N: Reactivity of isolated trachea,
bronchus, and lung strip of cats to carbachol, 5-
hydroxytryptamine and histamine: Evidence for the existence of methylsergidesensitive
receptors. Br J Pharmacol 73:853-857, 1981
Chand N, Eyre P: Classification and
biological distribution of histamine receptor subtypes.
Agents Actions 5/4:277-295, 1975
Chung KF, Barnes PJ: Effects of platelet
activating factor on airway calibre, airway responsiveness
and circulating cells in asthmatic subjects. Thorax 44:108-115, 1989
Coker SJ, Hughes B, Parratt JR, et al: The
release of prostanoids during the acute pulmonary
response to E coli endotoxin in anaesthetized cats. Br J Pharmacol 78:561-570, 1983
Colebatch HJH, Olsen CR, Nadel JA: Effect of
histamine, serotonin, and acetylcholine on the
peripheral airways. J Appl Physiol 21:217-226, 1966
Conlon Peter D: Antimicrobial drugs for
respiratory tract infections. Problems in Veterinary
Medicine 2:362-373, 1990
Court MH, Dodman NH, Seeler DC: Inhalation
Therapy. Vet Clin North Am Small Anim Pract 15:
1041-1059, 1985
Cox JM: Beclomethasone dipropionate in chronic asthma. Drug Intell Clin Pharmacol 23:597-598, 1989
Creese BR: Calcium ions, drug action and airways obstruction. Pharmacol Ther 20:357-375, 1983
Daemen MJAP, Smits JFM, Thijssen HHW, et al:
Pharmacokinetic considerations in target-organ
directed drug delivery. Trends Pharmacol Sci 9:138-141, 1988
Dye JA, McKiernan BC, Jones SD, et al:
Sustained-release theophylline pharmacokinetics in the cat.
J Vet Pharmacol Ther 12:133-140, 1989
Dye JA, McKiernan BC, Neff-Davis CA, et al:
Chronopharmaco-kinetics of theophylline in the cat. J
Vet Pharmacol Ther 13:278-286, 1990
Eiser NM, Mills J, Snashall PD, et al: The role of histamine receptors in asthma. Clin Sci 60:363-370, 1981
Gallagher JT, Kent PW, Passatore M, et al:
The composition of tracheal mucus and the nervous
control of its secretion in the cat. Proc R Soc Lond [Biol] 192:49-76, 1975
Gold WM, Meyers GL, Dain DS, et al: Changes
in airway mast cells and histamine caused by antigen
aerosol in allergic dogs. J Appl Physiol 43:271-275, 1977
Gross NJ, Skorodin MS: Anticholinergic,
antimuscarinic bronchodilators. Am Rev Respir Dis 129:
856-870, 1984
Gupta SK, Mitra K: Corticosteroids in asthma:
Pharmacology and therapeutics. J Assoc Physicians
India 36:221-224, 1988
Hendeles L, Weinberger M: Theophylline: A state of the art review. Pharmacotherapy 3:2-44, 1983
Holgate ST: Reflections on the mechanisms of
action of sodium cromoglycate (Intal) and the role
of mast cells in asthma. Respir Med 83(suppl):25-31, 1989
Hosgood G: Pharmacologic features of
butorphanol in dogs and cats. J Am Vet Med Assoc 196:
135-136, 1990
Inque H, Masakazu I, Motohiko M, et al:
Sensory receptors and reflex pathways of nonadrenergic
inhibitory nervous system in feline airways. Am Rev Respir Dis 139:1175-1178, 1989
Johnson CE: Aerosol corticosteroids for the
treatment of asthma. Drug Intell Clin Pharmacol 21:
784-790, 1987
Kass I, Nair SV, Patil KD: Beclomethasone
dipropionate aerosol in the treatment of steroid
dependent asthmatic patients. Chest 71:703-707, 1977
Kay AB, Walsh GM, Moqbel R, et al: Disodium
cromoglycate inhibits activation of human inflammatory
cells in vitro. J Allergy Clin Immunol 80:1-8, 1987
Keith JC: Pulmonary thromboembolism during
therapy of dirofilariasis with thiacetarsamide:
Modification with aspirin or prednisolone. Am J Vet Res 44:1278-1283, 1983
Konig P: The role of inhaled steroids in the treatment of asthma. Respir Med 83(suppl):43-47, 1989
Koritz GD, McKiernan BC, Neff-Davis CA, et
al: Bioavailability of four slow-release theophylline
formulations in the Beagle dog. J Vet Pharmacol Ther 9:293-302, 1986
Kusajima K, Wax SD, Webb WR: Effects of
methylprednisolone on pulmonary microcirculation.
Surg Gynecol Obstet 139:1-5, 1974
Legendre AM, Selcer BA, Edwards DF, et al:
Treatment of canine blastomycosis with amphotericin
B and ketoconazole. J Am Vet Med Assoc 184:12491254, 1984.
Luisada AA, Goldmann MA, Weyl R: Alcohol
vapor by inhalation in the treatment of acute pulmonary
edema. Circulation 5:363-369, 1952
Malik SK, Jenkins DE: Alterations in airway
dynamics following inhalation of ultrasonic mist. Chest
62:660-664, 1972
Massey KL, Hendeles L: Calcium antagonists in
the management of asthma: Breakthrough or ballyhoo?
Drug Intell Clin Pharmacol 21:505-8, 1987
McKiernan BC: Principles of respiratory
therapy. In Kirk RW (ed): Current Veterinary Therapy Vlll:
Small Animal Practice. Philadelphia, WB Saunders, 1983, pp 216-221
McKiernan BC, Neff-Davis CA, Koritz GD, et
al: Pharmacokinetics stu-dies of theophylline in dogs.
J Vet Pharmacol Ther 4:103-110, 1981
McKiernan BC, Koritz GD, Davis LE, et al:
Pharmacokinetic studies of theophylline in cats. J Vet
Pharmacol Ther 6:99-104, 1983
McKiernan BC: Therapeutic strategies
involving antimicrobial treatment of the lower respiratory
tract in small animals. J Am Vet Med Assoc 185:1155-1158, 1984
McNamara DB, Harrington JK, Bellan JA, et al:
Inhibition of pulmonary thromboxane A2 sythase
activity and airway responses by CGS 13080. Mol Cell Biochem 85:29-41, 1989
Moise NS, Spaulding GL: Feline bronchial
asthma: pathogenesis, pathophysiology, diagnostics,
and therapeutic considerations. Compend Contin Educ Pract Vet 3:1091-1103, 1981.
Moise NS, Wiedenkeller D, Yeager AE, et al:
Clinical, radiographic, and bronchial cytologic features
of cats with bronchial disease: 65 cases (1980-1986). J Am Vet Med Assoc 194:1467-1473,
1989
Moses BL, Spaulding GL: Chronic bronchial
disease of the cat. Vet Clin North Am Small Anim Pract
15:929-949, 1985
Munsiff IJ, Koritz GD, McKiernan BC, et al:
Plasma protein binding of theophylline in dogs. J Vet
Pharmacol Ther 11:112-114, 1988
Munsiff IJ, McKiernan BC, Neff-Davis CA, et
al: Determination of the acute oral toxicity of
theophylline in conscious dogs. J Vet Pharmacol Ther 11:381-389, 1988
Murphy S, Kelly HW: Cromolyn sodium: A review
of mechanisms and clinical use in asthma. Drug
Intell Clin Pharmacol 21:22-35, 1987
Newhouse MT, Ruffin RE: Deposition and fate of aerosolized drugs. Chest 73 [suppl]:936-943, 197X
Norn S, Clementsen P: Bronchial asthma:
Pathophysiological mechanisms and corticosteroids.
Allergy 43:401-405, 1988
Padrid PA, Hornof WJ, Kurpershoek CJ, et al:
Canine chronic bronchitis: a pathophysiologic
evaluation of 18 cases. J Vet Intern Med 4:172-180, 1990
Papich MG: Bronchodilator Therapy. In Kirk RW
(ed): Current Veterinary Therapy IX: Small Animal
Practice. Philadelphia, WB Saunders, 1986, pp 278-284.
Papich MG: Current concepts in pulmonary pharmacology. Semin Vet Med Surg (Small Anim) 1:289-301, 1986
Parratt JR, Sturgess RM: The effect of
indomethacin on the cardiovascular and metabolic responses
to E. coli endotoxin in the cat. Br J Pharmacol 50:177-183, 1974.
Pennington JE: Penetration of antibiotics into respiratory secretions. Rev Infect Dis 3:67-73, 1981
Persson C GA, Ergefalt I: Seizure activity in
animals given enprofyllille and theophylline, two xanthines
with partly different mechanisms of action. Arch Int Pharmacodyn 258:267-282, 1982
Rawlings CA, Keith JC, Lewis RE, et al:
Aspirin and prednisolone modification of radiographic changes
caused by adulticide treatment in dogs with heartworm infection J Am Vet Med Assoc
I83:131-132, 1983
Reed MT, Kelly H.W. Sympathomimietics for
acute severe asthma: Should only beta2.selective agonists
be used? Drug Intell Clin Pharmacol 24:868-873, 1990.
Riviere JE, Silver GR, Coppoc GL, et al:
Gentamicin aerosol therapy in 18 dogs: Failure to induce
detectable serum concentrations of drug. J Am Vet Med Assoc 179:166-168, 1981
Roudebush P: Antitussive therapy in small companion animals. J Am Vet Med Assoc 182:1105, 1982.
Sharp NB: Nasal Aspergillosis. In Kirk RW
(ed): Current Veterinary Therapy X: Small Animal Practice.
Philadelphia, WB Saunders, 1989, p 1106
Slonim NF, Hamilton LH: In Respiratory Physiology. St. Louis, CV Mosby, 1987, pp 27-47.
Tukianinen H, Silvasti M, Flygare U, et al:
The treatment of acute transient cough: A placebo-
controlled comparison of dextromethorphan and dextromethorphan-beta2 sympathomime-tic
combination. Eur J Respir Dis 69:95-99, 1986
Ueno O, Lee L-N, Wagner PD: Effect of
N-acetylcyteine on gas exchange after methocholine
challenge and isoprenaline inhalation in the dog. Eur Respir J 2:2380-246, 1989
Walker BR, Voelkel NF, Reeves JT: Pulmonary
pressor response after prostaglandin synthesis
inhibition in conscious dogs. J Appl Physiol 52:705-709, 1982
Wanner A, Rao A: Clinical indications for and
effects of bland, muco-lytic, and antimicrobial
aerosols. Am Rev Respir Dis 122:79-87, 1980
Wasserman MA: Modulation of arachidonic acid
metabolites as potential therapy of asthma.
Agents Actions 23 (suppl):95-111, 1988
Wilcke JR, Davis LE: Review of glucocorticoid
pharmacology. Vet Clin North Am Small Anim
Pract 12:3-17, 1982
Winkler G: Pulmonary intravascular
macrophages in domestic animal species: Review of structural
and functional properties. Am J Anat 181:217-234, 1988
Zenoble RD: Respiratory pharmacology and therapeutics. Compend Contin Educ Pract Vet 2:139-147, 1982
Ziment I: Acetylcysteine: a drug with an
interesting past and a fascinating future. Respiration
50(suppl 1):26-30, 1986
Ziment I: Acetylcysteine: A drug that is much more than a
mucokinetic. Biomed Pharmacother
42:513-520, 1988.