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Neoplasia de mama en un felino macho

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Si bien la neoplasia de mama es el tercer tumor en prevalencia en los felinos, este dato se refiere a hembras enteras; en el macho son extremadamente raros, representando sólo un 1-2% de los tumores mamarios de la especie.

Rubén M. Gatti

M.V. Ejercicio Libre de la profesión. Co-Fundador de AAMeFe.

Introducción

Si bien la neoplasia de mama es el tercer tumor en prevalencia en los felinos, este dato se refiere a hembras enteras; en el macho son extremadamente raros, representando sólo un 1-2% de los tumores mamarios de la especie. Los felinos presentan alta malignidad en estos tumores, sobrepasando el 85% en las hembras, y llegando a cifras más altas en el macho. Como en otras especies, el uso de progestágenos aumenta la incidencia de patologías mamarias en ambos sexos.

Caso clínico

Se presenta a consulta un macho felino de raza Persa, color crema y de 11 años de edad al momento de diagnosticarse un tumor en la segunda mama de la cadena derecha. El tumor se detectó por palpación, tenía aproximadamente 0,5 x 0,5 cm, era de consistencia firme y forma aplanada e irregular (figs.1 y 2).

Este paciente había recibido megestrol en forma alternada durante los últimos 9 años, para controlar la marcación urinaria y el comportamiento agresivo típico de los machos enteros. Es de hacer notar que durante todo ese tiempo la propietaria se opuso a la castración de su mascota y por tal motivo fue necesario suministrar megestrol, lo cual luego de la primera indicación profesional, continuó haciéndolo por su cuenta. Como antecedente clínico el paciente presentaba desde hacía 2 años una miocardiopatía hipertrófica con función sistólica conservada y presión sistólica de 130 mm Hg; este cuadro fue tratado con atenolol y ácido acetilsalicílico.

Tratamiento

Desde el momento que se detectó el tumor de mama, se indicó la prohibición absoluta del uso de megestrol; fue entonces cuando la propietaria accedió a realizar la castración pero no aceptó la extirpación simultánea del tumor. Pasaron 15 meses más (edad del paciente 12 años y 8 meses) hasta que la propietaria aceptó que se realice la cirugía. Para entonces el tumor había crecido hasta llegar a un tamaño de 2,5 x 2 cm (clasificación OMS T1N0M0), se había ulcerado en la zona del pezón y tenía una exudación sanguinolenta que producía una costra sobre la piel de la región (fig. 3).

Mediante palpación y en las radiografías de tórax se descartó la presencia de metástasis en las linfoglándulas satélites, y se realizaron los controles cardiológicos y análisis de sangre y orina prequirúrgicos de rutina. Se extirpó totalmente la masa tumoral, con amplios márgenes cutáneos y en profundidad (fig. 4).

La histopatología dio como resultado adenocarcinoma alveolar invasivo (grado III), un tumor de alta agresividad con invasión de vasos sanguíneos y linfáticos. La propietaria no quiso hacer quimioterapia posterior a la intervención. Tres meses después de la cirugía, el gato tiene un excelente estado clínico, y se realiza una radiografía de tórax como control no encontrándose alteraciones pulmonares.

Conclusiones y recomendaciones

Los tumores de mama en felinos pueden ser estimulados en su formación y crecimiento por los progestágenos. También se ha visto que los receptores a la progesterona aumentan con el uso crónico de la misma. El megestrol ha producido tanto hiperplasia como neoplasia mamaria en el macho felino, por lo cual se recomienda emplearlo con mucho cuidado y el menor tiempo posible. La castración temprana en ambos sexos disminuye en forma contundente la incidencia de neoplasias mamarias en el gato doméstico. Este es un caso típico de mal uso de un medicamento por parte del propietario y es intención del autor que esta comunicación ayude a otros colegas a ser más convincentes con sus clientes a la hora de recomendar la castración temprana de gatos machos que no sean utilizados como reproductores.

Figura 1. Imagen de la tumoración y ubicación anatómica.

Figura 2. Imagen con mayor acercamiento.

Figura 3. Evolución 15 meses después del primer control. Se observa el aumento de tamaño de la masa tumoral y la ulceración.

Figura 4. Pieza anatómica con el tumor (flecha); obsérvese la extirpación del plano muscular.

Última actualización el 05/Octubre/2009 11:37  

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