Para obtener muestras de sangre con fines diagnósticos se pueden utilizar diferentes venas periféricas. A partir de la extracción puede obtenerse sangre entera, plasma o suero.
Jorge Martínez
M.V. Práctica Privada
Utilidad
Para obtener muestras de sangre con fines diagnósticos se pueden utilizar diferentes venas periféricas. A partir de la extracción puede obtenerse sangre entera, plasma o suero.
Para obtener sangre entera se utiliza alguna sustancia anticoagulante, mezclando la sangre por inversión del tubo en forma delicada 15 o 20 veces. Para realizar un hemograma se puede utilizar EDTA (etilendiaminotetraacético) a razón de 1 gota por cada 9 ml de sangre. Este anticoagulante es el de elección ya que conserva la morfología leucocitaria. Para determinar la glucemia se utiliza EDTA fluoruro que evita la glucólisis anaeróbica del metabolismo celular, pero modifica la morfología de las células blancas. Para los estudios de coagulación es de elección el citrato de sodio, 2 gotas cada 1,5 ml de sangre.
El plasma se obtiene centrifugando la sangre entera a 1500 rpm durante 5 minutos.
Para obtener suero se coloca la sangre obtenida sin aditivos en un tubo seco, y se la deja coagular manteniendo durante 2 horas a temperatura ambiente o, idealmente, a 37ºC. Cuando se retrae el coágulo se puede separar el suero. No es conveniente dejar coagular la sangre dentro de la jeringa, porque en el laboratorio debe traspasarse a un tubo para ser centrifugada, y es un proceso engorroso y que produce hemólisis.
Materiales
Se necesita una jeringa de 5 o 10 ml y aguja 25 x 8 (21G x 1”). Si la aguja es muy larga se dificulta el manejo. En gatos o perros de cuello corto se puede doblar la aguja a 45º antes de la punción.
Contar con algodón embebido en alcohol o en agua jabonosa.
A veces es necesario usar una máquina peladora en animales de pelo largo o para favorecer la visualización del vaso.
Puede ser necesario utilizar un lazo o bozal para animales agresivos, o el uso de drogas tranquilizantes o anestésicas. Si se requiere ingurgitar la vena de un miembro, se puede utilizar un lazo de goma de látex.
Complicaciones
Formación de hematoma subcutáneo si el animal se
mueve o hay que punzar varias veces la zona;
hemorragia,
principalmente en alteraciones de la coagulación; trombosis de
la vena; flebitis; irritación cutánea en el lugar de
penetración de la aguja o por la tricotomía.
Preparación
Se realiza la tricotomía de la zona. Se moja bien con un algodón con alcohol o agua jabonosa, lo cual permite la mejor visualización del vaso y elimina la contaminación macroscópica de piel y pelo.
Se dilata la vena presionando en el trayecto entre el lugar de la punción y el corazón. También el calentamiento de la zona y los anestésicos dilatan el vaso. Se inmoviliza la vena.
Conviene repasar el trayecto de cada vena en un atlas de anatomía.
Técnica
Vena yugular externa
Es la de elección ya que la sangre fluye mejor y se evita la hemólisis y la coagulación de la muestra en la jeringa, por el mayor calibre del vaso.
Se coloca al animal en decúbito esternal o en la posición de sentado sobre la camilla (fig. 1). Se puede atar el hocico con un lazo. El ayudante toma el hocico con una mano y extiende el cuello levantando la cabeza. Con la otra mano sujeta los miembros anteriores a nivel de los carpos. El extraccionista presiona la vena en lateral de la tráquea con el dedo pulgar o índice de la mano inhábil, y con la mano hábil inserta la aguja con el bisel hacia afuera, en forma directa o indirecta (piel y luego vaso). Se realiza el vacío deslizando el émbolo de la jeringa en forma suave. Hay que acoplar bien la aguja para evitar que entre aire y se forme espuma con la consiguiente hemólisis. Si la entrada de sangre es muy lenta, se puede coagular dentro de la jeringa; si es muy rápida, se puede hemolizar la muestra y se colapsa el vaso. Se deja de comprimir la yugular y se retira la aguja. El ayudante aplica presión en el punto de extracción unos 30-60 segundos con un algodón con alcohol o agua oxigenada 10 volúmenes. El extraccionista desacopla la aguja inmediatamente y vuelca la sangre en los diferentes tubos por las paredes de los mismos, para evitar la formación de espuma. Conviene tener destapados los tubos en una gradilla para evitar perder tiempo y que se coagule la sangre en la jeringa.
Otra variante es con el animal en decúbito lateral, con las patas sujetas por el ayudante. El extraccionista se coloca del lado de la cabeza, y otro ayudante realiza la extensión del cuello y la dilatación de la vena.
Vena cefálica
Se coloca al animal en decúbito esternal sobre la camilla (fig. 2). Con una mano el ayudante toma el hocico y con la otra el codo, comprimiendo la vena manualmente o con un torniquete o lazo.
Vena safena lateral
Se coloca al animal sobre la camilla en decúbito lateral con los miembros hacia el operador y el lomo hacia el ayudante (fig. 3). Éste sujeta los miembros anteriores y con su antebrazo el cuello. Con una mano a nivel de la rodilla dilata la vena.
Vena femoral
Igual que en el caso anterior. Se abduce y flexiona el miembro posterior exponiendo la superficie medial del miembro posterior (fig. 4). Se necesitan dos operadores.

Figura 1. Extracción vena yugular externa.

Figura 2. Extracción vena cefálica.

Figura 3. Extracción vena safena lateral.

Figura 4. Extracción vena femoral.


