Habitualmente se recolectan muestras de orina para diferentes determinaciones. Dicho procedimiento muchas veces no se realiza de la manera adecuada, lo que va en detrimento de la calidad y exactitud de los resultados de laboratorio.
Jorge H. Martínez
Médico Veterinario. Práctica Privada.
Habitualmente se recolectan muestras de orina para diferentes determinaciones. Dicho procedimiento muchas veces no se realiza de la manera adecuada, lo que va en detrimento de la calidad y exactitud de los resultados de laboratorio.
¿Cuándo recolectar la muestra?
Se debe tomar preferentemente la primera orina de la mañana preprandial, ya que al estar más concentrada aumenta las probabilidades de encontrar anormalidades, sobre todo en el sedimento.
De todos modos se pueden realizar estudios en muestras recolectadas en cualquier momento del día.
¿Qué cantidad se necesita?
Con un volumen de 10 ml es más que suficiente para los análisis de rutina y bacteriológicos.
Aunque usando refractómetro aquéllos se pueden realizar con 1 ml, siempre conviene remitir más cantidad de muestra pues además de ser más significativa, sirve para urocultivo, realizar controles o comparar con otros métodos.
¿Cómo conservarla?
Es conveniente procesar la muestra fresca dentro de las 2 horas de recolectada. Se puede refrigerar (entre 4 y 8ºC) durante 8 a 12 horas. Cuanto más pronto se procese la muestra, los resultados son más fiables. En casos particulares se puede procesar la orina pasados estos tiempos, pero debe aclararse esta situación en el informe. Para estudios del sedimento se puede agregar una gota de formaldehído 40% a un volumen de 10 ml, a fin de conservar la muestra durante más tiempo.
Recolección
Puede realizarse a partir de micciones espontáneas o provocadas, o por sondaje o punción vesicales, siendo ésta última la técnica de elección.
Siempre deben tomarse los recaudos para recolectar la muestra en condiciones lo más higiénicas y asépticas posibles. Esto es imprescindible para el caso de cultivos urinarios.
Materiales
Según la técnica, se utiliza tijera o máquina peladora, guantes estériles, desinfectante, solución fisiológica estéril, lubricante estéril, jeringas y agujas, sondas, recipientes estériles. Eventualmente sedación o anestesia, vaginoscopio, otoscopio.
Micción espontánea
Previamente conviene realizar la tricotomía y desinfección de la zona peneana o vulvar. Se recolecta la porción intermedia de la micción en un recipiente estéril. En casos particulares se puede recolectar con una jeringa de la bandeja sanitaria o del piso embaldosado y limpio. En el caso de los gatos, se debe limpiar previamente la bandeja sanitaria y esperar que el animal orine para recolectar la muestra inclinando la bandeja. Si el gato no quiere orinar sin las piedras sanitarias, éstas se pueden remplazar con algún material similar no absorbente, como por ejemplo piedras para pecera lavadas y secadas en el horno.
Ventajas: el propietario puede recolectar la muestra sin ningún riesgo o molestia para el paciente. Permite reconocer el origen de una hematuria, ya que los otros métodos pueden producir traumatismo y la consiguiente aparición de eritrocitos.
Desventajas: puede presentarse contaminación con bacterias, células y otros elementos.
Micción provocada
En primer lugar se comprueba que la vejiga contenga orina. Se realiza la tricotomía y desinfección de la zona peneana o vulvar. El animal se coloca en estación o en decúbito lateral, de tal manera que pueda recolectarse la muestra en un recipiente adecuado. Con una mano se ejerce presión en la vejiga urinaria, hasta que podamos juntar la cantidad necesaria de orina.
Ventajas: habitualmente no se necesita sedación del animal. También se evitan maniobras que pueden afectar a propietarios aprensivos.
Desventajas: posible trauma de la pared vesical si se realiza excesiva compresión.
Sondaje o cateterización uretral
Se comprueba que la vejiga contenga orina. Se utilizan sondas urinarias de polietileno del tamaño adecuado al animal. Las más usadas son las sondas nasogástricas Koler modelo K-30 o K-33 y las sondas uretrales para gatos Tom Cat.
Canino macho: se coloca en decúbito lateral o en estación, se extrae el pene del prepucio, se lava con solución antiséptica y posteriormente se enjuaga con solución fisiológica estéril. Se puede lubricar la punta de la sonda. Manteniendo el pene exteriorizado con una mano, con la otra mano enguantada se coloca la sonda dentro de la uretra, dejando gotear la orina en un recipiente o aspirando con una jeringa. Se pueden descartar las primeras gotas ya que pueden contener células o detritos arrastrados desde la uretra. Al finalizar, se desacopla la jeringa y se retira la sonda.
Canino hembra: con el animal en estación, un asistente le sostiene el vientre para que no se siente. Se desinfectan y enjuagan las áreas vulvar y perineal. Se puede lubricar el extremo de la sonda. Con el dedo de una mano enguantada se palpa la papila uretral en el piso de la vagina (generalmente se encuentra a 2 o 4 cm de la comisura vulvar) y se coloca la sonda dentro de la uretra. También puede utilizarse otoscopio o vaginoscopio estériles para visualizar la papila uretral.
Felino macho: se realiza con sedación o anestesia. Se coloca al animal en decúbito lateral, con una mano se retrae el prepucio para exponer el glande, se desinfecta y enjuaga. Con la otra mano se coloca la sonda dentro de la uretra, colocando el pene en forma paralela a la columna vertebral, para que el trayecto sea recto.
Felino hembra: con el animal sedado o anestesiado en decúbito esternal se desinfecta la zona vaginal y perineal. Un asistente coloca los miembros posteriores extendidos sobre el borde de la camilla, de manera tal que queden colgando. Con una mano se separan los labios de la vulva y con la otra se coloca la sonda en la papila uretral que se encuentra en el piso de la vagina a 0,7-1 cm de la comisura vulvar.
Complicaciones: eventualmente infección, trauma o laceración de uretra o vejiga.
Cistocentesis
Es el método de elección.
La vejiga debe contener orina.
Se realiza la tricotomía y desinfección de la piel.
Con el animal en estación o decúbito lateral, se palpa la vejiga y se la mantiene sujeta, sosteniéndola cerca de la pared abdominal. Con una aguja 25 x 8 (21G) se punza en parte ventrolateral de la vejiga, dirigiendo la aguja hacia caudodorsal para tunelizar el lugar. Se acopla la jeringa y se aspira.
Ventajas: se evita la contaminación originada en el tracto urinario inferior y los genitales externos.
Desventajas y precauciones: se deben usar materiales estériles para evitar la contaminación iatrogénica. No hay que aspirar violentamente para evitar el desprendimiento de colgajos celulares.


