Este síndrome se evidencia en gatos obesos que, como consecuencia de un estrés crónico, sufren anorexia prolongada por más de 2 semanas, lo cual provoca una alteración del metabolismo lipídico y proteico. Descienden los niveles de glucosa y de insulina, con aumento del nivel de glucagón, lo que produce lipólisis y liberación de ácidos grasos que afectan a los hepatocitos.
Jorge Martínez
*M.V. Práctica Privada
Este síndrome se evidencia en gatos obesos que, como consecuencia de un estrés crónico, sufren anorexia prolongada por más de 2 semanas, lo cual provoca una alteración del metabolismo lipídico y proteico. Descienden los niveles de glucosa y de insulina, con aumento del nivel de glucagón, lo que produce lipólisis y liberación de ácidos grasos que afectan a los hepatocitos.
Los síntomas principales son: anorexia, depresión, pérdida de peso y hepatomegalia.
Otras formas de lipidosis hepática pueden ser secundarias a diabetes mellitus, pancreatitis, enfermedades infecciosas, hipertiroidismo, hipoxia y toxemias.
Resultados de laboratorio
Hemograma: se puede presentar anemia de tipo normocítica, normocrómica no regenerativa, y también leucocitosis por estrés.
Química sanguínea: la alteración más significativa es el aumento en los valores de las transaminasas (glutámico oxalacética, GOT o aspartato aminotransferasa, AST; y glutámico pirúvica, GPT o alanino aminotransferasa, ALT), y de la actividad de la fosfatasa alcalina (FAS).
Los niveles de urea y creatinina sérica pueden presentarse elevados en forma secundaria a deshidratación o daño renal asociado.
Puede aumentar el colesterol total, relacionado con la obstrucción de las vías biliares y otras enfermedades (pancreatitis, diabetes mellitus, insuficiencia renal).
Los ácidos biliares en ayunas y posprandial se encuentran aumentados.
El amoníaco también aumenta.
Por la anorexia prolongada se puede presentar hipopotasemia (hipocaliemia).
Orina: se encuentra bilirrubinuria, y puede presentarse lipiduria por vacuolización de los túbulos renales.
Histopatología y PAF (punción-aspiración con aguja fina): el 50% de los hepatocitos presenta vacuolización citoplasmática pronunciada. Los canalículos biliares se pueden encontrar distendidos con bilis.


