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Defectos congénitos comunes en el Bulldog inglés

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Los defectos comúnmente asociados a la cría del Bulldog inglés son diversos y abarcan los diferentes órganos. El conocimiento del desarrollo embrionario (vida gestacional) es útil en el establecimiento de las diversas etiologías, ya sean hereditarias, congénitas, virales o bacterianas. Dentro de los principales defectos se incluyen anasarca, paladar hendido, hipoplasia traqueal, estenosis aórtica y anormalidades del uraco.

Catherine Guerrero Noguera* y Diana Fuentes Corredor*

*MV, UNAL, Colombia

Centro de Reproducción Canina, Colombia

Aceptado para publicación Julio de 2007.

Resumen. Los defectos comúnmente asociados a la cría del Bulldog inglés son diversos y abarcan los diferentes órganos. El conocimiento del desarrollo embrionario (vida gestacional) es útil en el establecimiento de las diversas etiologías, ya sean hereditarias, congénitas, virales o bacterianas. Dentro de los principales defectos se incluyen anasarca, paladar hendido, hipoplasia traqueal, estenosis aórtica y anormalidades del uraco. El reconocimiento de estas entidades en la cría obliga a realizar una selección más cuidadosa de los cruces, para disminuir la posibilidad de progenies enfermas o con una pobre calidad de vida.

Summary. The most common imperfection related to the English Bulldog breeding are diverse and usually involve all the organs. The knowledge about the embryo development is useful in the establishment of diverse etiologies, wether these are inheritable, congenital, caused by viruses or bacteria. Among the principal defect, there are anasarca, palate cleft, tracheal hypoplasia, aortic stenosis and the anomalies of urachus.The recognition of these illnesses in breeding most lead to a better selection of the crossbreeding in order to diminish the possibilities of an ill progeny, or one with a poor quality of life.

Palabras clave

Anasarca, hipoplasia traqueal, uraco, defectos congénitos.

Key words

Anasarca, tracheal hypoplasia, urachus, congenital defects.

Introducción

Las anormalidades del desarrollo de los cachorros o la pérdida de los mismos se deben a enfermedades congénitas, hereditarias, virales y bacterianas. El reconocimiento de las enfermedades congénitas y/o hereditarias más comunes en las razas braquicefálicas podría evitar progenies con defectos que se perpetúan en el tiempo y llevan a la crianza de cachorros con pobre calidad de vida.

Este artículo describe las anomalías más frecuentes y el porqué de su desarrollo desde el punto de vista embrionario y hace una breve revisión de algunos casos clínicos.

Generalidades

Los defectos congénitos son anormalidades presentes en el nacimiento, como resultado de errores surgidos durante el desarrollo embrionario. Según la etapa en que se encuentre el desarrollo embrionario, los diferentes órganos podrían ser más sensibles a las acciones de los agentes tóxicos, virales o bacterianos (fig.1).13

Los defectos hereditarios describen la dominancia o presentación de genes deletéreos que pueden llevar a la manifestación de ciertas entidades; cuando el problema es causado por más de un gen se denomina poligénico. La predisposición racial sugiere que particularmente en su ADN puede llevar con mayor facilidad el gen de una enfermedad.1

Anasarca (fig. 2)

La anasarca, conocida también como síndrome del cachorro morsa o "walrus", es una colección de líquido extravascular en el neonato que se produce en la vida gestacional.11 Su etiología aún no ha sido determinada, pero se consideran tres posibles causas.

  • Origen cardíaco. Por un aumento de la presión intravascular, con disminución de la presión oncótica.

  • Origen proteico. Por malabsorción de proteínas del cachorro, maldigestión o falla hepática neonatal.

  • Origen tóxico. La administración de hormonas estrogénicas o el uso de anticonvulsivantes antes de la gestación podrían llevar a una formación inadecuada del sistema linfático en los cachorros. A su vez, la infección transplacentaria con parvovirus tipo 1 lleva al desarrollo de anasarca.2

La anasarca es una de las causas más comunes de distocia fetal; su tratamiento consiste en el aumento de la presión oncótica, suplementando proteínas en forma de calostro congelado y plasma.

En casos de dificultad respiratoria dada la acumulación de líquidos en el tórax, se recomienda el uso de diuréticos con un soporte electrolítico adecuado, sin descuidar la suplementación proteica. Esta entidad aparece principalmente en el Bulldog inglés pero aún no se ha establecido totalmente su heredabilidad

Defectos de la orofaringe

La formación del mesénquima facial hace que los procesos nasales y la prominencia frontonasal inicien la separación de la cavidad nasal y oral hacia el día 33 del desarrollo embrionario.13 Los defectos de formación de las placas palatinas se deben, en mayor medida, a un daño intrauterino. También se asocia un gen deletéreo en el Bulldog inglés a la presentación de meningocele conjuntamente con el defecto palatino.6

Es así como el paladar blando se convierte en el suelo de la nasofaringe y el techo de la orofaringe. El paladar hendido constituye una de las anormalidades más comunes, presentándose una comunicación anormal entre la cavidad oral y nasal (fig. 3). Algunas de las etiologías para su presentación incluyen la exposición a corticosteroides endógenos (estrés) o exógenos de origen farmacológico, así como el uso de griseofulvina en hembras gestantes.7

Este cuadro se presenta en el 80% de las razas braquicefálicas, predominando en el Bulldog inglés. La sintomatología clínica más común en el neonato es el distrés respiratorio y el reflujo de leche por la nariz. De acuerdo con la extensión, la gravedad del defecto y las complicaciones secundarias, estos cachorros sobreviven hasta las 6 semanas de edad para la corrección quirúrgica de la entidad.7,17

La complicación más importante en el neonato es la neumonía por aspiración que pone en riesgo la vida. El tratamiento antibiótico y la alimentación por sonda orogástrica son medidas críticas para la supervivencia del neonato.

Dado el metabolismo propio del cachorro, éste es más susceptible a la hipoxemia por sus grandes requerimientos de oxígeno y la inmadurez de los quimiorreceptores corotídeos; durante la primera semana los pacientes podrían requerir la suplementación de oxígeno.5

Existen dos técnicas quirúrgicas disponibles. En la primera se aposiciona un colgajo sobre el defecto mucoperióstico; su complicación principal es la dehiscencia de la reparación, dado que se producen anomalías en el crecimiento del paladar, debido al estiramiento y tensión de éste que podrían ocasionar fístulas oronasales.6,7

La segunda técnica quirúrgica incluye el implante de una prótesis del paladar elaborada en resina de uso temporal, que se fija a los dientes. Esta técnica es de mejor resolución y provee una granulación más lenta disminuyendo las complicaciones del primer procedimiento.9

El 58% de los pacientes tratados requieren una segunda intervención. La prótesis se recomienda entre las 6-12 semanas de vida, y la realización del colgajo, de llegar a ser necesario, deberá hacerse entre las 16-18 semanas. Los pacientes tratados con el implante desarrollan tejido de granulación más firme, que permite una segunda cirugía más exitosa.9

Defectos cardiovasculares

El neonato posee una fisiología cardiovascular diferente a la del animal adulto; hay una baja presión, un bajo volumen sanguíneo y una menor resistencia del sistema periférico.5

Los defectos congénitos comúnmente asociados son los propios de la formación embrionaria. El sistema cardiovascular proviene del mesodermo esplácnico, de modo que dada la circulación embrionaria, los sistemas útiles en el feto deberían quedar como remanentes en los neonatos. Por lo tanto, la persistencia del conducto arterioso, la estenosis pulmonar y aórtica, y la displasia valvular son los defectos congénitos más frecuentes.10,13,15

Los neonatos con trastornos cardíacos por lo general no crecen de manera adecuada, a pesar de ser alimentados normalmente. En un período de 10 años, el 17% de los neonatos en California presentaban una enfermedad cardíaca congénita; la raza Bulldog tiene predisposición a la estenosis pulmonar y la tetralogía de Fallot.10,15

El reconocimiento de las cardiopatías en los neonatos, no se produce hasta la maduración del sistema parasimpático, hacia la tercera semana de vida, lo cual disminuye la frecuencia cardíaca de 240 a 140 latidos/min aproximadamente, y puede permitir la auscultación de soplos posiblemente enmascarados por lo alto de este parámetro.5,7

Los conductos arteriosos operados antes de los 6 meses de edad tienen mejor pronóstico; los defectos que conllevan a una insuficiencia cardíaca antes de los 6 meses son de muy pobre pronóstico.

Otras causas extrauterinas de enfermedad miocárdica en neonatos son la parvovirosis tipo I y la infección con Streptococcus spp.2,4

Defectos respiratorios

Los cachorros braquicefálicos pueden tener mayor número de defectos dada su conformación craneofacial. El síndrome braquicefálico incluye varias anomalías, entre ellas paladar blando elongado (fig. 4), narices estenóticas, deformidades de los cartílagos de la epiglotis e hipoplasia traqueal.

La embriogénesis del aparato respiratorio se da por dilatación de la cuarta bolsa faríngea que forma el surco laringotraqueal.13

La hipoplasia pulmonar o ausencia de algunos de los lóbulos pulmonares es muy rara en cachorros y por lo general obedece a la presentación de genes deletéreos de los dos padres.13 Los pulmones se encuentran divididos en una fisura interlobular para dar los lóbulos craneal y caudal; pero el pulmón derecho es mayor y se subdivide en el lóbulo medio y accesorio, y dadas las múltiples divisiones del pulmón derecho éste suele ser más susceptible a los defectos congénitos.13,17

La hipoplasia traqueal se debe al crecimiento inadecuado de los anillos traqueales. Esta malformación lleva a una disminución permanente del lumen traqueal. El diámetro luminal varía de acuerdo a las razas; los Bulldog y los braquicefálicos tienen normalmente tráqueas más pequeñas.3,4,7

En un estudio efectuado en 103 pacientes con hipoplasia traqueal, el 70% eran braquicefálicos. De éstos, el 55% fueron Bulldog inglés y el 15% Boston, con una predisposición en machos de 2:1; de este estudio, el 44% tenía defectos asociados al síndrome del braquicefálico.3

Otros defectos asociados con pobre pronóstico son el megaesófago y el colapso laríngeo.3,16 La hipoplasia parece ser bien tolerada en ausencia de enfermedad respiratoria. El 60% de estos pacientes se desarrollan normalmente pero no deberían ser usados con fines reproductivos. Los signos clínicos incluyen bronquitis crónicas, disnea, intolerancia al ejercicio y expectoración recurrente. El manejo médico comprende el control de la bronquitis, la disminución de la condición corporal y de la actividad física.8,12

La valoración radiológica de estos pacientes no sólo ofrece datos del parénquima pulmonar, sino que es de gran ayuda para el diagnóstico de la hipoplasia. La proporción del lumen traqueal con relación a la cavidad torácica para la raza Bulldog específicamente, debería ser como mínimo del 13%.8

Defectos uracales

El alantoides se extiende desde el vértice de la vejiga neonatal formando el uraco, el cual permite el paso de orina a la cavidad alantoidea en el feto.7,13 Al nacimiento, éste completa su atrofia y no es funcional para este momento. La atrofia del uraco se observa como un cordón fibroso remanente de tejido conectivo en el vértice de la vejiga.7,13

El quiste uracal se da por persistencia del extremo distal del pedículo alantoideo intraembrionario. Los quistes uracales se desarrollan si la secreción del epitelio uracal persiste en segmentos separados del uraco posterior al nacimiento.1,3,14

El tratamiento del quiste uracal, el uraco persistente y el divertículo vesiculouracal incluyen la corrección quirúrgica del defecto.14

En algunos casos, la persistencia del uraco puede llevar a un problema mecánico con encarcelamiento del intestino; los síntomas clínicos asociados son hematuria, onfalitis crónicas, abdomen agudo e infecciones urinarias persistentes.

Dada la diversidad de los defectos congénitos, en la tabla 1 se describen algunos de estos casos médicos más característicos.

Conclusiones

Los defectos congénitos o hereditarios en los Bulldog son diversos. La tabulación de datos en los criaderos y de los cruces permite seleccionar padres libres de algunas de estas entidades, sin desconocer la predisposición racial. Los cachorros que se desarrollen con algunos de estos defectos deberían ser retirados de la función reproductiva, para no perpetuar la existencia de animales enfermos.

El cuidado de la gestación no sólo con la alimentación, sino con condiciones ambientales adecuadas, podría disminuir la incidencia de los defectos palatinos principalmente.

Figura 1

Figura 2

Figura 3

Bibliografía

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Última actualización el 05/Octubre/2009 11:39  

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