Este artículo intenta discutir las técnicas utilizadas en el tratamiento y la corrección de la mordida cruzada en perros. Esta alteración de la oclusión debe ser encarada no sólo desde el punto de vista estético, sino también como potencial causante de lesiones. Se discuten las tres técnicas utilizadas, su confección, instalación y mantenimiento hasta que el problema se resuelva.
Rodrigues da Roza, Marcello*, Garcia Peres, Monica Cristina**, Carvalho Cotrim, Samuel***
Resumen
Este artículo intenta discutir las técnicas utilizadas en el tratamiento y la corrección de la mordida cruzada en perros. Esta alteración de la oclusión debe ser encarada no sólo desde el punto de vista estético, sino también como potencial causante de lesiones. Se discuten las tres técnicas utilizadas, su confección, instalación y mantenimiento hasta que el problema se resuelva.
Summary
This paper describes the techniques used for the treatment and correction of crossbite in dogs. This alteration in the occlusion should be treated as a potential cause of oral lesions in animals. We discuss the three techniques used and their making, installation and maintenance until the problem remains resolved.
Palabras clave
Oclusión, ortodoncia, mordida cruzada, aparato ortodóntico.
Key words
Occlusion, orthodontics, crossbite, orthodontic device.
*Médico veterinario. Mestre en Ciencias Médicas (UnB) y doctorando en Ciencia Animal (UFG). Responsable por el Servicio de Odontología Veterinaria de OdontoZoo, Brasilia, Brasil.
**Cirujana dentista. Especialista en ortodoncia. Instituto Odontológico Garcia Peres, Gama, DF, Brasil.
***Técnico en prótesis y académico de Medicina Veterinaria. Faculdades da Terra de Brasilia, Brasilia, DF, Brasil.
Introducción
El desarrollo de la medicina veterinaria trajo una serie de innovaciones en el tratamiento y diagnóstico de las alteraciones dentales en el perro. Junto a ello, surgió la necesidad no sólo de inversión tecnológica, sino de capacitación de los profesionales involucrados en el proceso.
De este modo, los exámenes y tratamientos antes empleados solamente en los seres humanos pasaron a estar disponibles para los animales, sobre todo para perros y gatos.
La odontología es una de las áreas de la medicina veterinaria que más viene creciendo y desarrollándose en los últimos años. Ciertos procedimientos propios de esta especialidad empiezan a ser cada día más frecuentes en las clínicas veterinarias. Así, implantodoncia, endodoncia, prótesis y ortodoncia, entre otras, son prácticas habituales.
Las alteraciones de la oclusión son problemas que deben ser considerados de forma profesional, ya que no sólo constituyen un problema estético.
No todas las alteraciones de la oclusión poseen origen genético; es posible la realización de las correcciones necesarias, sin la perpetuación del problema. Perforación del paladar, abarrotamiento y pérdidas dentales están entre las alteraciones ortodónticas más frecuentes entre los animales domésticos. En este marco, es imprescindible que el veterinario siempre se interiorice de todos los cuidados, para no correr el riesgo de infracción ética.
La mordida cruzada anterior (figs. 1a y 1b) es una alteración relativamente común en los perros, en la que uno o más dientes incisivos superiores ocluyen lingualmente sobre los inferiores, en el animal con la boca cerrada. De la misma forma, la mordedura tope a tope, en la que las cúspides de los dientes incisivos superiores apoyan en las cúspides de los inferiores es un grado menor de mordida cruzada. Normalmente, ese tipo de maloclusión no causa alteración funcional, pero sí estética, sobre todo en animales de exposición, y esto hace que sus propietarios busquen el tratamiento especializado.
La mayoría de las veces, esta patología está asociada a alteraciones en el cambio de los dientes: los deciduos no caen, se mantienen en la cavidad oral y contribuyen a desviar la posición de los dientes permanentes que van a erupcionar. Esta posibilidad merece la constante orientación de los propietarios por parte de los médicos veterinarios.
El objetivo de este artículo es discutir las opciones para el tratamiento de las mordidas cruzadas anteriores en el perro.
Planificación del tratamiento
El primer paso consiste en la obtención de la autorización del propietario del perro para el tratamiento, una vez que se le ha explicado el plan de trabajo, la expectativa de duración del tratamiento y el pronóstico.
Es conveniente que consten, en un documento por escrito, el plan, las obligaciones del propietario y, sobre todo, en caso de que el perro remueva el aparato o partes del mismo, el tiempo y el costo adicional del tratamiento.
Una vez que se tiene la autorización para el tratamiento firmada por el propietario, deben hacerse el registro fotográfico y el molde con silicona de los dientes anteriores, de canino a canino, superiores e inferiores, del perro. Para ello, se utiliza, un moldeador veterinario apropiado, ajustado para el tamaño de los dientes incluidos en los moldes.
Luego de obtener los moldes, se confeccionan los modelos con yeso y, una vez que éstos están secos, se planifica el tratamiento.
A partir de aquí es necesario que se haga la elección de la modalidad de tratamiento más útil, según el caso: frenos (braquets), plano inclinado o la combinación de ambos.
En el caso del aparato ortodóntico, se determina cuáles son los braquets adecuados, y su angulación, altura y posicionamiento en los dientes. También se planifican los hilos a utilizar y los períodos de ajustes y cambio.
Se debe evaluar, además, la necesidad de levantar la mordida, o sea, hacer puentes de resina en los molares y caninos para mantener la boca un poco abierta, a fin de que los dientes se puedan mover sin contactar con sus antagonistas.
Instalación de aparato ortodóntico fijo
Para la instalación de este tipo de aparato (figs. 2a y 2b), el primer paso es una anestesia general, con agentes que disminuyan la salivación, ya que la humedad es el mayor problema para la fijación de los braquets con resina fotopolimerizable.
Una vez que el paciente está debidamente anestesiado e intubado, empieza el “ataque” ácido a los dientes. Este ataque se hace con el ácido ortofosfórico al 34%, que debe ser aplicado en las caras mesiales de los incisivos y las caras vestibulares de los caninos. Este ácido se deja por 15 segundos y se remueve con agua; los dientes luego se secan con aire de la jeringa tríplice. A partir de este punto, se debe hacer la protección de las encías, la lengua y las demás estructuras de la cavidad oral que puedan transmitir humedad durante el procedimiento.
Enseguida, se hace la aplicación del adhesivo (Prime & bond) en las áreas donde se hizo el ataque ácido. Esta sustancia se aplica con un pequeño dispositivo llamado microbrush, similar a un pequeño bastón con algodón en su extremidad. Enseguida se remueve el exceso con aire y se lo polimeriza con el fotopolimerizador. Muchos autores recomiendan que esta fase se haga 2 veces seguidas.
Una vez que los dientes están acondicionados, se empieza la fijación de los braquets, previamente planeada en el modelo. Utilizando una pinza apropiada, se deben tomar los braquets en la posición en que los mismos serán fijados. Se coloca la resina en el braquet, se lo lleva al diente en la posición deseada, y se ajusta el dispositivo con una pinza. Una vez posicionado, se debe hacer la polimerización de la resina.
Es importante que el profesional utilice el equipamiento de protección individual adecuado, como gafas de color naranja, que protegen los ojos de la luz emitida por el fotopolimerizador.
Para el siguiente braquet se realiza el mismo procedimiento. Es necesario acompañar la línea de los braquets, con el fin de que el hilo ortodóntico utilizado en ellos quede alineado.
Una vez que todos los braquets están fijados, se realiza la colocación del hilo. Para la elección del hilo se deben tener en cuenta una serie de factores, como estructura ósea, movimiento deseado y fase del tratamiento. Una buena estrategia es empezar siempre por hilos más delgados, para evitar la fuerza en exceso que puede llevar a la reabsorción ósea y de la raíz.
El hilo se debe medir en el aparato y se debe cortar en el tamaño adecuado, doblando las puntas para que no lesionen la mucosa. Para prenderlo en los braquets, se pueden utilizar amarres metálicos, elásticos individuales o corrientes elásticas, estas últimas cuando se desea juntar los dientes.
El hilo se compone de materiales que le confieren memoria. Así, siempre que es posicionado y ajustado, ejerce fuerza para volver a la posición original. Sobre esta propiedad se basa todo el tratamiento. Los hilos se calientan y doblan para producir los movimientos deseables. Cuando éstos son colocados, hacen la fuerza para llevar el diente a la posición correcta. Muchas veces es necesario trabajar inicialmente en uno o dos dientes para después mover los demás.
Una vez hecha la instalación, se debe prescribir una medicación analgésica durante los primeros 3-5 días y orientar al propietario sobre la necesidad de proporcionar al perro una dieta más blanda, y cuidar que éste no muerda rejas o piedras. Es necesario controlar la higiene, limpiando el aparato todos los días, para remover pelos y/o alimentos adheridos.
Luego de un lapso definido de aproximadamente 21 a 30 días se hacen los ajustes en el aparato. Durante ese intervalo el reposicionamiento dentario ha sido realizado, con reabsorción del hueso en la cara hacia la cual se movieron el diente y el depósito. No se deben hacer ajustes en períodos de tiempo menores que éste. Si los perros han removido el aparato o alguna de sus partes, se debe hacer nuevamente la instalación, sin cambiar el hilo. Desde ese momento se empieza a contar otro período de 21 días.
Durante los ajustes se hace el cambio del hilo por otro de numeración inmediatamente superior a la que se está utilizando.
Cuando los dientes están en la posición correcta se mantiene el aparato por 30 días más, sin proceder a más ajustes, con la intención de mantener el posicionamiento, hasta que el hueso esté debidamente consolidado.
Confección del plano inclinado
El plano inclinado es un aparato confeccionado a partir del agregado de resina sobre los dientes (fig. 3), de forma que al cerrar la boca, los dientes fuera de posición sean desviados hacia la posición correcta. También se puede diseñar en metal, a partir de un modelo de los arcos dentarios.
De la misma forma que con los braquets, es necesario que se haga el ataque ácido. En este caso, es imprescindible tener cuidado con el calor originado por la reacción exotérmica de la resina. Para ello se debe trabajar con compresas de agua y colocarlas alrededor de los dientes.
Para empezar la confección, se debe delimitar el área con una lámina de cera y colocar la resina. Se aplica primero la parte líquida con ayuda de un pincel y luego se hace el contorno con el polvo. Se colocan nuevamente una parte de líquido y una de polvo, y así sucesivamente hasta que la resina toma la forma deseada. Es importante que la adición se haga de a poco, minimizando la liberación de calor que puede ser perjudicial para los dientes. Algunas personas prefieren manipular la resina fuera de la boca y después, cuando está casi lista, ajustarla sobre los dientes. Al final se debe hacer el pulido de la resina para que no queden puntas que puedan herir al perro.
También es necesario cuidar la correcta confección del plano, pues tiende a intruir los dientes, si no está correctamente instalado.
Cuando la oclusión es correcta, se debe retirar el plano con fresas, cuidando de no desgastar los dientes. Es aconsejable aplicar clorhexidina durante la utilización del plano y después de su retiro, dado que el suelo de la cavidad oral queda bastante irritado por la resina.
Confección del descruzador posteroanterior
El descruzador posteroanterior (fig. 4) es un aparato diseñado a partir del modelo hecho en yeso de la mordida del perro.
Debe ser hecho por un técnico en prótesis, bajo la orientación y el acompañamiento del médico veterinario. Una vez remitido el modelo de yeso, el veterinario debe acompañar la confección y sus pruebas, antes de que se fije en los dientes del paciente.
El aparato se confecciona con hilo de acero de 1 mm de diámetro, que se dobla con alicates ortodónticos. El aparato se hace de canino a canino, siguiendo la conformación del paladar del perro, bien próximo a la papila incisiva. Después de doblar el hilo, se suelda y se aplica el acrílico (fig. 5).
Antes que la resina esté lista, se inserta en ella un tornillo expansor, en sentido sagital, con abertura en dirección posteroanterior y tomando como base el rafe palatino para la simetría. Una vez adaptado, el dispositivo se recubre con acrílico y se emplean fresas y discos apropiados, para que la pieza no quede con puntas.
El propietario debe ser orientado para apretar el tornillo en ¼ de vuelta por día, hasta que la dentición esté en la posición correcta. Cuando se posicionan correctamente los dientes, el aparato no se ajusta más, pero se lo mantiene por 30 días para que produzca la contención hasta el desarrollo adecuado del hueso alveolar.
Conclusión
A pesar de que la mordida cruzada es un problema de frecuencia relativamente baja en los perros, puede ocurrir y causar graves problemas en la oclusión.
En cuanto es detectada, el medico veterinario debe intervenir lo más rápido posible para que la lesión no cause problemas más graves a los tejidos blandos y duros.
La elección de la técnica más adecuada debe ser hecha en función del tiempo disponible para tratamiento, de las facilidades en su confección, instalación y mantenimiento y de la habilidad del veterinario.
También es necesario realizar un examen clínico detallado para evaluar la necesidad de mantener la mordida abierta durante el reposicionamiento dentario.
La corrección ocurre de manera rápida y segura, devolviendo al paciente la mordedura correcta y la oclusión adecuada.

Figura 1a. Mordida cruzada anterior que afecta los dientes incisivo superior e intermedio izquierdo.

Figura 1b. Mordida cruzada anterior que afecta los dientes incisivos superiores. Foto gentilmente cedida por la Dra Maria Izabel Valduga.

Figura 2a. Aparato ortodóntico fijo aplicado en los dientes canino e incisivo intermedio izquierdo.

Figura 2b. Aparato ortodóntico fijo aplicado en los dientes incisivos superiores.

Figura 3. Plano inclinado aplicado en los dientes superiores. Corriente elástica y braquets en los inferiores. Foto gentilmente cedida por la Dra Maria Izabel Valduga.

Figura 4. Descruzador posteroanterior confeccionado y posicionado en el molde de yeso.

Figura 5. Soldadura del hilo a la banda para la confección del descruzador posteroanterior.
Bibliografía
Emily, P.P. Dental Composites for Base Narrow Canine Correction. In: Proceedings of World Small Animal Veterinary Association World Congress, Vancouver, 26, 2001.
Hale, F.A. Juvenile dentistry. In: Carmichael, D.T. Recent Advances in Small Animal Dentistry. Disponível em http://www.ivis.org/advances/Dentistry_Carmichael/hale/chapter.asp?LA=1 acesso em: 19 set 2008.
Harvey, C.E.; Emily, P. P. Occlusion, occlusive abnormalities and orthodontic treatment. In: Small Animal Dentistry, Saint Louis, Mosby Ed, 1993, p. 266-296.
Hennet, P. Orthodontics in Small Carnivores. In: Crossley, D.A., Penman, S. Manual of Small Animal Dentistry. Second Ed. British Small Animal Veterinary Association, Cheltenham. 1995, p.182-192.
Jhonston, N. Introduction to orthodontics. In: Proceedings of World Small Animal Veterinary Association World Congress, Vancouver, 26, 2001.
Legendre, L. F. J. Treatment of a malocclusion in a dog using both exodontic and orthodontic procedures. Canadian Veterinary Journal. v. 35. p. 454-456. 1994.
Özer, K. Correction of a unilateral base narrow canine in a dog using an orthodontic device. Turkish Journal of Animal Science. v. 28, 435-439, 2004.
Proffit, W et al. Contemporary Orthodontics. Philadelphia, Mosby Ed. 1999, 298-305.
Roza, M. R. Ortodontia. In: Odontologia em Pequenos Animais. LF Livros de Veterinária, Rio de Janeiro, 2004. p. 231-248.
Roza, M. R., Silva, L. A. F., Ramos, R. R., Lima, C. R. O., Rios, I. L. Correção de mordida cuzada e dente canino inferior intruído e desviado lingualmente em cão: relato de caso. In: Anais do Congresso do Centro-Oeste de Clínicos Veterinários de Pequenos Animais. Brasília, 3, 2006.
Sanroman, F. et al. Comparison of two orthodontical techniques for the correction of lingual deviation of the upper incisors in the dog. Journal of Veterinary Medicine. v. 36, 712-718, 1989.
Van Wetering, A. Orthodontic correction of a base narrow mandibular canine tooth in a cat. Journal of Veterinary Dentistry. v. 24, p. 22-28, 2007.
WiggS, R. V. & Lobprise, H. B. Basics of Orthodontics. In: Veterinary Dentistry Principles e Practice. Philadelphia, Lippincott-Raven,1997, p. 435-481.


